Las proyecciones para 2006 de Aguas Argentinas eran una facturación de unos 840 millones de pesos y gastos por 570 millones. Asà la utilidad operativa serÃa de 270 millones de pesos, 25 por ciento de su facturación. La misma empresa contabilizó en ese año en ese indicador un 6 por ciento en Francia y un 7 por ciento en Bélgica. De todas maneras la empresa querÃa abandonar el negocio si no le permitÃan un aumento del 60 por ciento en las tarifas y la estatización de sus deudas en dólares. La batalla con Suez se jugó en todos los terrenos. Un grupo de funcionarios del Ministerio de Planificación estaba en alerta por la provisión de agua en el verano. Aguas, en uno de los tantos cruces con el Gobierno, habÃa adelantado a fines de noviembre que podrÃa haber problemas en el abastecimiento por falta de inversiones ante la intransigencia oficial de no dar el aumento de tarifas. En Planificación sospechaban de ese presagio. Entonces enviaron un emisario, en acuerdo con el gremio, para contactarse con los gerentes regionales de Aguas. De ese modo se aseguraron información directa sobre el funcionamiento de la compañÃa. En los primeros dÃas de calor empezaron a registrarse problemas de presión. Esos empleados de Aguas informaron al emisario del Gobierno que la empresa apagaba a la noche la bomba de alimentación de las plantas de producción, con el argumento de ahorrar energÃa y asà bajar costos. El gremio denunció esa maniobra, Aguas dejó de apagar la bomba y no hubo problemas de abastecimiento en el verano
© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.