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Jueves, 3 de noviembre de 2005
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“EL MUELLE”, DE OLIVIER MARCHAL

¿Se puede admirar a un parapolicía?

Por H. B.
Nueva muestra del cine-francés-que-quiere-pasar-por-estadounidense, El muelle difiere de sus pares más notorios (como la serie Los ríos color púrpura o las producidas por Luc Besson) por el modelo con el que intenta mimetizarse. No se trata en este caso del cine de acción para adolescentes, sino del policial para gente de más de 40, como puede haberlo sido Fuego contra fuego. De ella, el realizador Olivier Marchal tomó como “inspiración” no sólo el aire de gravedad casi metafísica (llevado aquí al borde del ridículo, y más allá) sino que ha calcado el hincapié puesto en la vida íntima de los héroes y hasta el montaje paralelo con que las contrapone. Como inevitablemente sucede, la copia es infinitamente inferior al modelo.
Tercera reunión de los superstars Daniel Auteuil y Gérard Depardieu (después de Jean de Florette y la comedia El placard), esta vez ambos son policías, antiguos compadres y los peores rivales. El jefe de la policía judicial (André Dussolier) fue ascendido, y su puesto deberá ser ocupado por Léo Vrinks (Auteuil) o Denis Klein (Depardieu). Ocasión ideal para que los viejos resentimientos salgan a la luz, y de que ambos traten de ponerle al otro alguna zancadilla. Este vale todo es más acusado en el caso de Depardieu, razón por la cual el ex Dantón figura segundo en el elenco: es el malo de la película. A Auteuil, el bueno, le fue dado encabezar el reparto y portarse mejor. Esto último es, sin embargo, bastante paradójico. La película muestra cómo Vrinks y los suyos se manejan como grupo parapolicial, administrando una caja negra, encapuchándose y apretando sospechosos en operativos. A pesar de ello, el film los mira con simpatía, haciendo del personaje de Auteuil un marido ejemplar, y compañero tan leal como para perseguir hasta el fin de la tierra a quienes asesinaron al mejor amigo.
Cuando llega el final y se lee la dedicatoria a un comisario de policía asesinado se comprende que ser un maldito flic y al mismo tiempo el héroe no es para el director una contradicción sino una muestra de coherencia. Da la sensación de que a Monsieur Marchal, Harry el Sucio debe haberle resultado una película demasiado “zurda”. Claro que hay películas fachas y buenas. No es el caso.

4-EL MUELLE
36 Quai des Orfebres Francia, 2004
Dirección: Olivier Marchal
Guión: D. Loiseau, Frank Mancuso, O. Marchal y J. Rappeneau
Intérpretes: Daniel Auteuil, Gérard Depardieu, André Dussolier.

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