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Martes, 20 de mayo de 2008
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La obra reciente de Eduardo Stup铆a en la Galer铆a Jorge Mara, La Ruche

De continuidades y saltos

La retrospectiva de 2006, el Premio del Sal贸n Nacional y la inclusi贸n de su obra en el MoMA lo consagraron. Pero hay m谩s.

Por Fabi谩n Lebenglik
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S/T; carbonilla y grafito, 139 x 100 cm, 2007, de Stup铆a.

Despu茅s de la consagratoria retrospectiva de 2006 en el Centro Cultural Recoleta, del Gran Premio del Sal贸n Nacional 2007, de la inclusi贸n de su obra en las colecciones del MoMA de Nueva York en 2007; despu茅s tambi茅n de su participaci贸n en la exposici贸n 鈥淧erspectives in Latin American Art鈥, 1930-2006, en el MoMA, Eduardo Stup铆a presenta en estos d铆as una deslumbrante exposici贸n en la nueva sala de la galer铆a Jorge Mara, La Ruche.

Se trata de una muestra en la que cada obra incluye y condensa su producci贸n anterior. Es, al mismo tiempo, una continuidad en el camino de su obra y tambi茅n supone un salto: porque es la serie m谩s arriesgada, donde el artista libera toda su creatividad sin ataduras. Tal intensidad, notoria en cada uno de sus nuevos trabajos, se combina con la utilizaci贸n simult谩nea de distintos materiales en cada obra: carbonilla, grafito, l谩piz, pastel y 贸leo. Cada material establece (lo hace el artista en su 鈥渘aturalizaci贸n鈥 del acto de dibujar y pintar) una l贸gica y desarrollo propios, en el interior de la obra.

Como pudo verse en la retrospectiva de hace dos a帽os y se comprueba en esta nueva exposici贸n, en la obra de Stup铆a el concepto de dibujo extiende sus l铆mites, porque se ampl铆a hacia la escritura, la pintura, la mancha, el relato visual, la reflexi贸n sobre los materiales, etc.

Resulta un impacto visual cada uno de estos nuevos trabajos: la relaci贸n entre continuidad y salto es un reto para la percepci贸n del espectador, porque dentro de cada una de estas obras asoman paisajes abismales, relaciones de alt铆simo contraste, formas y secuencias que resultan solidarias en alguna zona del trabajo y absolutamente antag贸nicas en otra zona. Su concepci贸n dibuj铆stica revela siempre m煤ltiples focos, n煤cleos de atenci贸n, tensiones que se multiplican y permiten diferentes y productivas aproximaciones.

As铆, cada cuadro exhibe una relaci贸n inquietante entre 贸ptica y mec谩nica, que va y viene del ojo a la mano. Todo esto, que a veces llega al l铆mite de la sobrecarga, tambi茅n incluye vac铆os y remansos. Hay toda una sabidur铆a de equilibrios desbordados y luego recuperados, entre las distintas zonas de tensi贸n y distensi贸n de cada trabajo. Como las continuidades y disrupciones de la m煤sica contempor谩neas, en Stup铆a hay una capacidad enorme de generaci贸n de inter茅s, contraste, remanso, dramatismo. Hay toda una gram谩tica estil铆stica que es 煤nica en este artista.

Por momentos el dibujante pone todo y el resultado es una sobrecarga de trazos, huellas y l铆neas. Por momentos, sin embargo, se abisma en la nada, en espacios vac铆os, zonas en blanco y en silencio.

La obra de Eduardo Stup铆a juega inteligentemente con la mirada del espectador, que inevitablemente es conducido a sobreinterpretar l铆neas, filigranas, manchas, trazos y pinceladas.

La obra de Stup铆a se impone tambi茅n por su intensidad. Una intensidad que toma diversas variantes y, dentro de estas variantes, m煤ltiples matices. A veces la intensidad se concentra en una zona que funciona visualmente como n煤cleo incandescente o como agujero negro, a veces la intensidad se reproduce en varios sectores o estalla y se dispersa, generando m煤ltiples focos de tensi贸n visual.

El componente gestual tambi茅n resulta clave. Y entonces es cuando el artista se deja llevar por la l贸gica de los materiales. Seg煤n se trata de l谩pices duros o blandos, de grafito, carbonilla, pastel... la intensidad del trazo, la textura, el motivo visual, el encadenamiento, contraste, etc., todo apunta a un juego de tensiones e intensidades, no solamente visual, sino tambi茅n narrativo y musical.

Toda su obra se puede pensar y ver como un 煤nico gran dibujo o, m谩s bien, como un inmenso organismo en el que el dibujo, funcional y constitutivo, es pensamiento que se piensa a s铆 mismo, como resultado de una l贸gica que va y viene de lo material a lo po茅tico. A medida que fue ampliando el concepto de dibujo, su obra se vuelve m谩s incierta e inquietante.

Hay aqu铆 un proceso gradual de productiva inestabilidad, de disoluci贸n y reformulaci贸n compositiva, mucho m谩s libre, m谩s personal y arriesgado.

Como si Stup铆a se abandonara a la irracionalidad de los movimientos, las intuiciones po茅ticas y los materiales. As铆, la sabidur铆a art铆stica progresa en el abandono de supuestas certezas hacia una autonom铆a de la pr谩ctica y la po茅tica.

La obra de Stup铆a conserva los atributos esenciales de los comienzos, pero al mismo tiempo se vuelve cada vez m谩s arriesgada. La relaci贸n entre el ojo y la mano del artista con la mirada del espectador sobrevive en la gen茅tica de las acciones, en la raz贸n de la materia y en la potencia de su imagen po茅tica.

Junto con la exposici贸n, la galer铆a La Ruche y Dan Galer铆a, de San Pablo, editaron un excelente libro con la obra reciente del pintor y 19 poemas (biling眉es) de Eug茅nio de Andrade (1923-2005). (Paran谩 1133, hasta el 23 de junio.)

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