Imprimir|Regresar a la nota
Viernes, 24 de julio de 2009
logo las12
TEATRO

Perdida entre góndolas

Una pieza de humor absurdo en la que un ama de casa hace el duelo por su pareja a la vez que vela su propia y plana existencia.

Por Sonia Jaroslavsky

En el fondo de la escena una luz tenue bordea la silueta de un hombre que toca en su guitarra una triste melod√≠a. El frente de una casa de cart√≥n se mueve y avanza lentamente hacia la platea mientras un gran √°rbol, tambi√©n de cart√≥n, se hace presente por la derecha. De esta manera comienza el espect√°culo Luisa se estrella contra su casa, que realiza funciones en el Espacio Callej√≥n de barrio del Abasto con un boca a boca que acrecienta su estad√≠a en la cartelera porte√Īa.

Luisa se acerca al p√ļblico y comenta: ‚ÄúY entonces pasa que Pedro no est√° m√°s‚ÄĚ. Pedro, la pareja de Luisa, muri√≥ en un accidente de moto, por eso no est√° m√°s. Luisa se encuentra as√≠ en un fr√°gil estado y proyecta sus pensamientos en la escena. ¬ŅC√≥mo transita Luisa ese dolor? ‚ÄúHoy a la ma√Īana fui a Coto. Me encanta ir. Me pone de contenta... Voy a la ma√Īana porque va menos gente. En la caja de un producto nuevo le√≠ que dec√≠a: Cuidado, Fr√°gil. Y pens√© en m√≠.‚ÄĚ Luisa una y otra vez visita el supermercado como una manera de paliar en los pasillos de las g√≥ndolas la soledad en que est√° inmersa. La muerte que la dej√≥ sin su amado se llev√≥ tambi√©n algo y todo de su vida. Qued√≥ desamparada de afectos en un estado flotante donde la comunicaci√≥n con los dem√°s parece un imposible, entonces imagina.

Los fantasmas se presentan como si fuera una f√°bula infantil. Habla con Pedro y un mu√Īeco de Odex (s√≠, un actor que est√° envuelto en un envase gigante de Odex como el de las publicidades). El gentil producto de limpieza le carga a Luisa las bolsas del s√ļper, le limpia la casa y hasta le oficia de terapeuta, mientras ella se queja de su vecino (el √ļnico que no es parte de su imaginaci√≥n) que no para de tocar una y otra vez su guitarra. Este es el mundo de Luisa, fr√°gil, como el producto de un supermercado envuelto en un precario cart√≥n.

Este peque√Īo y s√≥lido trabajo comenz√≥ a gestarse en 2007 en un fr√≠o galp√≥n del Centro de Exposiciones de Buenos Aires con la producci√≥n del Festival Internacional de Buenos Aires. Luisa... es un proyecto de investigaci√≥n de la compa√Ī√≠a Vilma Diamante, que tiene como integrantes al m√ļsico Guido Ronconi, al joven director y dramaturgo Ariel Farace y a los actores Mat√≠as V√©rtiz, Juan Manuel Wolcoff y Luciana Mastromauro. Este espacio fue el que impuls√≥ el mundo imaginario que sostiene esta pieza. El trabajo de investigaci√≥n realizado en el galp√≥n encontr√≥ buen puerto en su transposici√≥n al teatro.

Ariel Farace transmite en esta obra una s√≠ntesis conceptual con potencia po√©tica en su fusi√≥n del texto, escenograf√≠a y sus personajes delicadamente bosquejados al encuentro de un estado emocional. Proyecta as√≠ los pensamientos de Luisa en todo el entramado de la obra. Logra un equilibrio entre el humor desatado por las absurdas conversaciones con el mu√Īeco de Odex hasta las m√°s filos√≥ficas disertadas por su novio muerto. La casa se despliega como un rompecabezas, se concentra y se expande. Es g√≥ndola, pasillos de supermercados, ambientes de la casa. Cecilia Zuvialde trabaj√≥ el espacio junto al director encontrando esta s√≠ntesis pocas veces lograda en la escena alternativa. Luciana Mastromauro encarna a Luisa con una dulzura y tenacidad impecables. Guido Ronconi, Mat√≠as V√©rtiz y Juan Manuel Wolcoff acompa√Īan y delinean sus personajes de manera homog√©nea aportando la dif√≠cil tarea de darle solidez a este mundo que se desprende del imaginario de Luisa.

En boca de Pedro escuchamos frases como ‚Äúdurante el siglo XIX, lo fant√°stico comenz√≥ a vaciar el mundo real‚ÄĚ. ¬ŅQu√© quiere decir Pedro con estas frases? Lo fant√°stico vac√≠a al mundo real en el siglo XIX entre otras cosas por el temor a la angustia que produc√≠a la muerte. El miedo y la angustia eran motor de los cuentos fant√°sticos. El nihilismo ante la existencia mundana conformaba el mundo de los personajes. Luisa como estos personajes de otro siglo no s√≥lo duela a su pareja sino que duela su propia existencia, por eso se estrella. Farace vuelca un sutil cambio paulatino en este personaje. Abandona el nihilismo porque hay transformaci√≥n. Luisa sabe que en lo imposible est√° la realidad y en eso su posibilidad. ¬§

Luisa se estrella contra su casa. Sábados, 21 hs, Espacio Callejón, Humahuaca 3759, Abasto.

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.