¿Por qué siempre que nos invitan a un asado los hombres son los asadores? ¿Qué misterio tiene ese espacio? ¿Qué gran ciencia hay detrás de ese acto, que nunca en toda mi vida recibà una propuesta para ocupar ese lugar? Este verano decidà tirar por la borda la tradición masculina y echar por la hoguera ramitas, bollitos de papel, una buena cantidad de carbón y la idea de que sólo los hombres son buenos asadores. Sin leer instructivos, ni ver videos tutoriales sobre el tema, me tiré a la pileta y organicé una asado dominguero con amigxs. Tras la invitación me llovieron los ofrecimientos de asadores varones o compradores de carne especial en lugares que sólo ellos conocen. A todo me negué, y ante la sorpresa de los comensales al verme ese domingo completamente sucia de carbón, instantáneamente quisieron tomar mi puesto e intentaron aconsejarme con pequeñas sonrisas sobradoras, pero ante todo me negué, porque seguÃa fuerte en mi deseo. Y además de un aplauso general, recibà algunos halagos sotto voce por el fuego intenso que ponÃa al rojo vivo los carbones, que no dejaron de arder hasta el final. Y fue asà como ese domingo pude quitarle lo mÃstico a una cofradÃa sólo de hombres.
* Actriz de Mundo Amado, acuérdate de AgustÃn Lara. Funciones: todos los viernes y sábados a las 20.30 en el Teatro Siranush Armenia 1353, CABA.
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