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Domingo, 14 de febrero de 2010
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A sangre y fuego

Una novela er贸tica que encierra una saga familiar: lazos de sangre y adicciones entre hermanos.

Por Mariano Dorr
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Linaje Gabriela Bejerman Mansalva 96 p谩ginas

La nueva novela breve de Gabriela Bejerman se lee con la voraz intensidad de la mejor literatura er贸tica. En el Pr贸logo se cuenta c贸mo Irene 鈥揳doraci贸n de su hermano, Pier Rubinov鈥 abandona un enigm谩tico paquete en las aguas del Puma. Antes de hundirse, la narradora rescata ese 鈥渁tado de papeles鈥 sin ser vista: 鈥淐erteros fueron los m茅todos que prob茅 para leer lo que se hab铆a empapado, y ahora, antes de arrepentirme, traiciono para ustedes un naufragio familiar鈥. Treinta y cuatro cap铆tulos, de entre una y seis p谩ginas cada uno, se hilvanan atravesados por una idea dominante: tal vez la historia de una familia sea el secreto de sus adicciones. Abel y Beatriz, los padres de Irene y Pier, son tan hermosos y ego铆stas como los hermanos, pero en lugar de entregarse a las caricias se entrenan en las virtudes del banquete. Los asados interminables seguidos de frutas multicolores no son 煤nicamente una escena de verano sino tambi茅n una excusa para los ataques hist茅ricos de Irene, que llora y patalea enfurecida por la muerte del animal (un ciervo cazado por Abel y Pier, con arco y flecha) que m谩s tarde deglute 鈥渃omo si nunca hubiera estado vivo鈥. Los episodios siguen el curso de una prosa po茅tica que brilla con la voz de Bejerman: 鈥淟a espuma acicateaba burbujas hist茅ricas de felicidad, las piernas vibraban con 谩tomos de luz que se dilataban en la arena virgen鈥.

La uni贸n entre hermanos 鈥搎ue se miran, se presienten, se desean, se acarician...鈥 se interrumpe s贸lo con la aparici贸n de un intruso (V铆ctor) y una intrusa (P煤rpura), amantes que llegan para diseminar la pasi贸n entre Irene y Pier. P煤rpura es una mujer insaciable; V铆ctor un hombre que sabe ausentarse para remarcar su presencia, desgarrando el coraz贸n de Irene, que igualmente se desangra cuando su amante se lo pide: 鈥淟os primeros d铆as de la menstruaci贸n, Irene se quedaba en su cuarto. A veces ten铆a ganas de salir pero V铆ctor la convenc铆a de estarse ah铆, chorreando sola, no la dejaba ponerse nada que absorbiera. La ansiaba, ten铆a una adoraci贸n aguda por su sangre. Al fin y al cabo era incluso mejor tener la menstruaci贸n, as铆 no hab铆a necesidad de inventar formas de hacerla manar鈥. Con la idea de dejar unos d铆as la coca铆na, aparece entre ellos otra droga con toda su potencia destructiva y liberadora: la Paxia, capaz de introducir una paz desenfrenada en Irene, un cerco de orgasmo y muerte que se traduce en la expresi贸n del desmayo. V铆ctor la conduce como un cham谩n: 鈥淎 ver, abr铆 las piernas, a ver si cae una gota de sangre. 驴S铆? Hac茅 fuerza, un poquito, Irene. Ah铆 va. Mir谩 qu茅 lindo, as铆 te unto las piernas, 驴te gusta? Tom谩, chupame la mano que est谩 toda roja, tomala que te va a hacer bien. No cierres la boca, tom谩 m谩s, a ver, abrila, qu茅 buena sos鈥.

El furor de V铆ctor es al mismo tiempo un enamorado satanismo.

Pier (siempre fastidiado) y P煤rpura (siempre insatisfecha) tambi茅n se encierran en sus propias pr谩cticas sexuales infernales: 鈥淪u concha se transformaba en un cerebro de sentimientos disconformes, que f谩cilmente la convenc铆an de que Pier era el hombre m谩s est煤pido de la Tierra, el m谩s incompetente鈥. Los personajes se desaf铆an, se vigilan como animales y se obsesionan con el deseo sin objeto. Con una escritura cuidada hasta el detalle, Linaje de Gabriela Bejerman quema las manos del lector... fuego de palabras.

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