No son dÃas apacibles para Carlos Resta, quien luego de recibir el premio a Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se instaló en la demandante agenda periodÃstica, no sólo local sino también nacional. Respetuoso, afable y dispuesto al encuentro a pocas horas de haber regresado a la ciudad, "Carloncho" dialogó con Rosario/12 y valorizó el galardón a partir de las figuras con las que se lo emparejó --entre los que se contaron, además, Norman Briski y DarÃo Grandinetti, sus compañeros de set en La Peli de Postiglione--, y se reconoció sereno de cara a un futuro que, seguramente, verá ahora multiplicadas las ofertas.
Quizás mucho de su serenidad tenga que ver con la naturalidad con la que desarrolló su trayectoria actoral, ésa que luego de algunas apariciones en los actos escolares tuvo su debut con Noche de ronda, el mediometraje que --por invitación del director Héctor Molina-- protagonizara en 1988. "Fue muy tranquilizador lo que me dijo Héctor en ese momento. `No te hagás problema, porque si no funcionás como actor no va a ser tu culpa, porque vos no sos actor. La culpa va a ser mÃa porque yo calculé que podÃas dar para el papel`. Y con esa pelÃcula ganamos ocho premios. Noche de Ronda además es una pelÃcula que siempre voy a llevar muy adentro porque es la que me hizo descubrir esto del cine, de la actuación. Además como no tengo que ver con ningún lugar de pertenencia a nivel enseñanza, le agradezco a Molina que se haya dado cuenta que yo podÃa interpretar ese papel. Porque si bien era un atorrante, un tipo simpático y entrador, después habÃa que demostrar eso adelante de una cámara. Y él tuvo el buen ojo de darse cuenta que podÃa servir".
Luego de aquella primer experiencia habrÃa un parate prolongado, en una Rosario que ofrecÃa aun mayores dificultades de realización que las actuales. Sin embargo, el retorno llegarÃa casi por partida doble, a partir de su participación en El Asadito de Gustavo Postiglione e Ilusión de movimiento, de Molina, producciones que dejaron su huella en el actor. "Yo no dejo de aprender en esto. Porque si tengo que decirte dónde aprendà a actuar, fue primero en la vida, y en la PizzerÃa Argentina ni hablar, porque es un lugar donde hay una cantidad de personajes y de gente que va y viene, donde uno lo único que tiene que hacer es prestar atención. Después si tenés la condición de imitar un poco, bajarlo o subirlo a tu registro, ya está, porque hay de todo: hay empresarios, está el borracho, el romántico, el desahuciado. Es una escuela eso. Después puede venir alguien y llevarte hacia otro lado. En una pelÃcula que no me interesa nombrar hago de un arquitecto bastante creÃdo, que todo lo que le pasa le molesta. Seguramente yo conozco una persona con esas caracterÃsticas y hacia la cual seguramente siento un rechazo. Entonces pienso quién me genera eso, me acuerdo, trato de buscarlo".
El film que Resta prefiere ignorar no es otro que Familia rodante, donde algunas diferencias insalvables con su director, Pablo Trapero, lo llevaron a alejarse del set. Acostumbrado a trabajar apasionadamente sin realizar calificaciones del entorno, Resta privilegió sus principios por sobre posibles intereses. "Hay gente que cree que te está haciendo un favor porque te está dando un laburo. Nunca antes me habÃa pasado, porque uno cuando hace esto lo hace para disfrutar, no para sufrir. Para sufrir voy a trabajar de cajero en un supermercado. Y acá no pasa ni por la plata, ni por los proyectos, sino por lo que uno va a entregar. Cuando uno entrega todo y se abusan de esa condición no va, porque realmente creo que no me lo merezco. Si fuese un turro o pudiera especular lo harÃa, y con esta pelÃcula en particular podrÃa haberlo hecho. Pero no soy asÃ", cierra el capÃtulo Resta.
El premio logrado en Mar del Plata seguramente abrirá un abanico de propuestas para el actor, quien sin embargo toma el asunto con cierta cautela. "No es que desconfÃo de eso, ojalá pase, porque uno ama esto y quiere laburar. Pero honestamente estoy en la misma instancia que cuando pensé que podÃa ganar el premio. Y lo pensé porque estaba en competencia, pero lo guardé en un cajón porque tenÃa que competir con Nick Nolte, John Turturro, Javier Cámara, Grandinetti o Briski. Estaba ahÃ, dando vueltas, pero cuando me enteré de los colegas que estaban ahÃ, se me diluyó. Con las propuestas que pueden surgir me pasa lo mismo. Ahora estoy con el premio, y es tanto lo que me está pasando que no sé si lo puedo disfrutar. Y no me preocupan si me llaman o no".
Lo que sà es cierto, es que el galardón le disparó sensaciones encontradas: "TenÃa una sensación de alegrÃa porque querÃa estar automáticamente en esta ciudad para compartirlo con mi gente. AlegrÃa porque sabÃa que iba a haber mucha gente que se iba a poner contenta, como me lo hicieron saber cuando llegué. Porque este no es un premio para mÃ. Tengo que ser un estúpido para pensar que el premio lo gané solo, hay un montón de gente detrás, un director que me guió... Sà hay una cosa que estoy seguro que tengo, y es que le llego a la gente".
-Esa es una manera de ser honesto consigo mismo.
-Siempre traté, aunque no siempre lo he sido, de ser honesto conmigo y coherente con los laburos que hago. También tengo claro que asà como te dan posibilidades, los premios te exigen. Si miro para atrás me doy cuenta que hice un laburo coherente. A esta altura del partido, yo trabajo de mozo en una pizzerÃa y tengo que seguir generando la guita porque no es que gané el premio y no trabajo más, prefiero trabajar y no hacer cualquier pelotudez porque me gané un premio.
© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.