Como se dijo, "la sangre no llegó al rÃo". La CGT nacional no se fracturó. Aquà en la regional Rosario de la central obrera la posibilidad de un cisma era seguida con atención porque, si bien no está claramente identificado el sector de "los Gordos" a nivel local; el secretario general Néstor Ferraza ha tenido ya cuestionamientos a su conducción. En Rosario, la situación gremial quedó dividida tras los alineamientos del 28 de junio: La conducción jugó decididamente tras la candidatura de AgustÃn Rossi y el Frente para la Victoria; mientras que otros gremios lo hicieron con Carlos Reutemann y su Frente Federal. El resultado es conocido y -tal como pasa a nivel nacional- puede tener sus consecuencias. Mucho antes de esta situación, en la CGT Rosario ya preveÃan el impacto de la polÃtica electoral en el movimiento obrero y por eso a fines de 2008, cuando vencÃa el mandato de cuatro años del secretariado se gestionó una prórroga en la CGT Nacional que firmaron Hugo Moyano y Gerónimo "Momo" Benegas. Esa prórroga termina después de los comicios provinciales del 27 de setiembre, por lo que en octubre la central obrera rosarina deberá enfrentar un proceso de renovación de autoridades y ahà se sabrá si la unidad conseguida en 2004 continúa o si, por el contrario, aparecen dos listas y se empiezan a contar uno por uno los congresales para ver quién se queda con la conducción. "Si llegamos con dos listas, eso ya serÃa una ruptura. Particularmente a mà no me gustarÃa ser protagonista de una división después de haber sido el protagonista del consenso. Eso es una cuestión personal, muy mÃa, pero habrá que ver qué es lo que deciden todos los gremios", aseguró el lÃder cegestista Ferraza a Rosario/12.
Consultado sobre la convulsión desatada dentro del movimiento obrero a partir del ruidoso reclamo de los Gordos para que Moyano se alejara de la conducción, o por lo menos empezara a hacer concesiones -que es lo que finalmente hizo-; Ferraza aseguró que para entender lo que estaba pasado habÃa que hacer un poco de historia. "En el 2004 cuando se normalizó la CGT a nivel nacional con Moyano como secretario, ahà estaban todos los gremios adentro. PolÃticamente, en ese momento Duhalde estaba con Kirchner entonces los gremios alineados con el ex gobernador de Buenos Aires no tenÃan demasiados problemas. También ese año se normalizó la CGT Rosario asà como todas las regionales del paÃs. Nos juntamos todos los grupos y decidieron que yo sea el secretario general de la CGT Rosario", afirmó el secretario general. Pero después vino la crisis con el campo y comenzaron los desencuentros. El primero de ellos es el que se da "con el Momo Benegas que comienza a distanciarse del kirchnerismo porque es el secretario general de Uatre a nivel nacional (los peones rurales) y dirige la secretarÃa de Interior de la CGT nacional. Era él el encargado del proceso de normalización en todo el paÃs. A su vez es un hombre alineado con Duhalde por lo que toma más distancia todavÃa del gobierno nacional. Un dirigente con el que nosotros particularmente, tenemos una excelente relación", ilustró Ferraza. Y agrega que, paralelamente "y cuando empieza a haber dos grupos de gremios dentro de la CGT, al poco tiempo el primero que se abre es Luis Barrionuevo con su grupo para formar la CGT Azul y Blanca". -¿Y acá en Rosario, qué es lo que pasaba?
-Y acá en Rosario empezaron a aparecer grupos que estaban alineados polÃticamente con Reutemann, mientras que nosotros respaldamos la candidatura de AgustÃn Rossi. Empezaron a discutir con una solicitada que habÃa que `peronizar' la CGT. Eso me causa mucha gracia porque primero no se puede decir que la CGT tiene que ser peronista por más que la mayorÃa de las conducciones de los gremios lo sean. Y después porque parece que hubiera molestado nuestro alineamiento polÃtico con el kirchnerismo.
-Pero es fue antes de la crisis de la CGT a nivel nacional....
-Claro. Cuando apareció ese primer escenario de división, hablamos en Buenos Aires con Moyano y con el Momo Benegas. Hicimos una nota con varios gremios y le dijimos que para evitar que haya una separación por cuestiones polÃticas, pedÃamos una prórroga del mandato hasta después de las elecciones de este año, es decir cuando terminen los comicios también a concejales en Rosario, a partir de octubre. Bueno, la prórroga fue oficialmente aprobada por la CGT nacional. La idea es que pasadas las elecciones aquà en la provincia, la CGT nacional va a convocar a un nuevo mandato acá en Rosario. Y se verá, si no hay consenso puede haber dos listas. Y la que tenga la mayor cantidad de congresales es la que se quedará con la conducción de la CGT Rosario.
¿Pero no existe la hipótesis de dos CGT de Rosario?
Ojalá que no, porque esas divisiones nunca sirvieron. Y más cuando también está la CTA que tiene su lineamiento, pero si desde la CGT seguimos dividiendo, fraccionando al movimiento obrero, perdemos mucha fuerza. Y los que más pierden son los trabajadores, los jubilados, el que no tiene trabajo, el que queda suspendido. Estando todos juntos nosotros discutimos con las empresas, el ministerio de Trabajo, con quien sea. Estando divididos es otra historia.
Ferraza sostiene que "me dolerÃa mucho un proceso de división porque nosotros cuando asumimos en 2004 la CGT de la calle Córdoba estaba cerrada. Nosotros abrimos las puertas, la remodelamos, recibimos apoyo de la CGT nacional y del gobierno para mejorar el edificio. Y aparte comenzamos a darle otra tónica a la CGT a través de los gremios, y ese era un poco el desafÃo, darle vida institucional otra vez, estar presentes en cada uno de los conflictos. Nosotros hicimos todo un trabajo muy profundo cuando por primera vez nos juntamos las nueve regionales de la provincia a discutir polÃticas de empleo, la crisis, el rol del gobierno en la provincial, la situación de los trabajadores, etc. Eso no se habÃa hecho nunca. Desde el año pasado venimos trabajando en la multisectorial con el gobierno, con los legisladores, con las distintas cámaras empresarias para evitar despidos. Hubo una ley al respecto presentada por el diputado Alberto Cejas que es el secretario general de la CGT Santa Fe, firmamos acuerdos para los programas Repro, para subsidios para las empresas en crisis, es decir, un gran trabajo que se pudo hacer porque hubo unidad en el movimiento obrero".
Incluso hubo una amplia participación en conflictos testigo como el de Mahle y la General Motors este año..
Claro y todo eso sin una CGT unida serÃa muy difÃcil de repetir. Porque si no hay unidad, un gremio que tiene conflicto el que está en el otro sector enfrentado no lo va a repaldar en la lucha. Y también si hay un conflicto de mucha repercusión social, los sectores van a competir para ver quién ofrece el mayor respaldo. Todo se complica con una división. Es otra historia.
¿Alguien vino concretamente y le dijo que usted dé un paso al costado o que querÃan compartir la conducción de la CGT Rosario en virtud de lo que está pasando a nivel nacional?
No, nadie me lo dijo directamente. Pero sà hay un escenario derivado de lo que pasó en las últimas elecciones. Pero más que nada estará vinculado a cómo se resuelvan las cosas a nivel nacional. Y si bien ahora parece haber un entendimiento, habrá que esperar un poco más.
Ferraza apela nuevamente a la revisión de la historia reciente para destacar que "nosotros estamos con Moyano porque venimos de la CGT disidente que estaba dentro del MTA, cuando los camioneros le hacÃan la guerra a Menem contra las polÃticas neoliberales, es decir, del otro lado del grupo de los Gordos que tras el resultado electoral comienzan otra vez a buscar su espacio. Yo creo que habrá que reacomodar algunas cosas porque la irritación con Moyano no viene solamente del apoyo al gobierno nacional, sino que hubo profundas diferencias con otros gremios que perdieron afiliados a manos de Camioneros y también el tema de las obras sociales, hay varias cuestiones".
Sin embargo, acá en Rosario hay un panorama que es más complejo todavÃa porque no deriva directamente como en espejo de los alineamientos nacionales, ¿no?
Claro, porque nosotros trabajamos siempre con Camioneros y con Moyano a nivel nacional. Sin embargo, acá en Rosario el gremio de Moyano se alineó de otra manera, enfrente nuestro, firmando aquella solicitada en la que reclamaban un reacomodamiento en la conducción de la CGT Rosario. Es una paradoja, porque uno de los protagonistas directos del proceso para lograr la unidad aquà fue el compañero Abel Beroiz, desgraciadamente asesinado. Pero el que asume en lugar de él, que es Marcelo Dainotto llega con el sector que estaba mezclado con el sector que conducÃa la CGT Rosario en 2004 antes de que nosotros asumiéramos. Eso nos llama mucho la atención.
Pero, si usted tiene relación directa con Moyano, ¿no pudo plantearle esta situación?
Claro que lo hablamos con Moyano, pero él nos dijo que no podÃa meterse en los asuntos de Rosario. Es una clara contradicción porque Camioneros a nivel nacional apoya al gobierno nacional y Camioneros a nivel de Santa Fe está con la gente que está en contra del gobierno nacional. Por eso es importante hablar aquà de la coherencia: Nosotros equivocados o no, mantenemos una lÃnea que viene desde la década del `90 en adelante. Nos podemos equivocar, pero tenemos la conciencia tranquila. También está el caso de los Peones de Taxis: El gremio a nivel nacional a través de (Omar) Viviani está con Moyano, pero en Rosario el mismo sindicato está de la vereda contraria a la nuestra- concluyó Ferraza.
© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.