“Maestro, reprende a tus discípulos” … Pero él respondió, “Les aseguro que si ellos callan, gritarán las piedras” (Evangelio de Lucas 19, 39-40)
El sábado amanecí con mucha energía, con el corazón palpitante por la anticipación.
El 14 de diciembre de 2024, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa finalmente autorizó al gobierno de Estados Unidos a instalar
La marcha del sábado superó todas sus expectativas favorables.
Después del derrocamiento de Perón en 1955, fue moda, en los años 50 y 60 del siglo pasado, llamar "Flor de Ceibo" a todo lo que, siendo argentino, se suponía o pretendía que era de mala calidad.
Cientos de miles de jóvenes reaccionaron a un gobierno que quiere devolverlos al clóset y reestablecer una connotación peligrosa y problemática para el deseo.
Hasta los medios más conservadores y afines al gobierno se hicieron eco de la enorme movilización que se organizó para lograr la marcha de hoy. Una narrativa popular que le pone un límite al avance de los discursos de odio de la era Milei.
Jorge Bonino era lo que se dice “un loco lindo”.
Fue la gota que rebasó el vaso.
La historia es siempre el lugar donde lo reprimido reaparece, sostiene Lacan, dejando claro que no existe historia alguna sin el retorno de lo reprimido.
La segunda presidencia de Donald Trump expresa la búsqueda desesperada por recuperar un estatus geopolítico perdido.
Me cuesta escribir porque todo lo que pueda decir me parece obvio, trillado, evidente. Insisto, sin embargo, porque no hay que dar nada por sentado.
Culpa cuando ríen satisfechos Al haber comprado sus derechos. Culpa cuando se hacen moralistas Y entran a correr a los artistas.
En 1901 fueron apresados en Buenos Aires veinticinco personas acusadas de curandería y adivinación, por cometer el delito de atentar contra la salud pública.
Cuando Selena Gómez acudió a las redes sociales el lunes, para compartir
Hace algo más de un año, luego de las PASO, escribí una nota que titulé Desquicios.
Desde la revolución industrial el hombre viene transformando la naturaleza en mercancía como si fuera un pozo inagotable, y ya hace planes para seguir desarrollando su costumbre en otros planetas.
Se nombraba con orgullo: profesor.
Ni Groenlandia ni el Canal de Panamá.