No estaba registrado ante el organismo y presentaba datos falsos.
Se trata de un ungüento elaborado en Bolivia, que promete tratar resfríos, catarros e irritaciones de la piel.
La medida también alcanza a cremas alisadoras para el cabello que podrían contener formol, sustancia prohibida por sus efectos sobre la salud de usuarios y aplicadores.
No contaban con registros ante el organismo y no se puede garantizar su efectividad y seguridad para los usuarios.
El organismo odernó su retiro del mercado para proteger a los usuarios de posibles riesgos.