La empresa Emilio Alal confirmó el cierre definitivo y despidió a 260 trabajadores, que ahora piensan cómo hacer para conseguir otro trabajo en un rubro cada vez más golpeado y desarmado.
La medida de fuerza se realizará para pedir la reincorporación de una trabajadora de limpieza que fue desvinculada por Emova, luego de haber denunciado una situación de acoso por parte de un oficial de la Policía de la Ciudad.
En Radio 750, trabajadores de diversos sectores relataron el panorama crítico que se vive en varias empresas.
A tres meses de haber hecho una inversión superior a los USD300 millones, la fábrica de papas fritas y derivados no quiere pagar las indemnizaciones.
Son casi treinta empleados de Lustramax. Según precisó Leandro Gómez, delegado sindical de la empresa, también adeudan salarios.