Un grupo de inversores inició ante los tribunales de Nueva York un nuevo juicio contra el país por las trabas que soportaron para cobrar intereses de la deuda entre 2014 y 2016 con el bloqueo que impuso el juez Griesa. Piden 650 millones de dólares.
El magistrado de 87 años se había jubilados a mediados de año, luego de clausurar el juicio que mantuvo al país al borde de un inédito default judicial. Griesa fue un instrumento de los buitres en su negociación.
Entre las supuestas virtudes de los acuerdos con los fondos buitre el Gobierno destacaba la finalización de los litigios contra el país por los bonos de la deuda que no habían ingresado al canje.