La caída de su economía, el retorno posible del neoliberalismo alineado con Estados Unidos, las divisiones que quebraron al MAS y el avance sostenido del narcotráfico.
El proyecto político que encabezó Evo Morales desde 2006 – solo interrumpido por un golpe de Estado en 2019 – quedó empantanado por las internas entre el actual mandatario, Luis Arce y el histórico líder del Movimiento al Socialismo. Evo llamó a anular el voto.
"Es la voz de un pueblo que rechaza una papeleta diseñada para favorecer a la derecha y al gobierno,"dijo el expresidente.
El mandatario acusó a Estados Unidos de “atentar contra el multilateralismo” y la soberanía de los pueblos. Las tensiones surgieron después de que los miembros del BRICS impulsaran en Río de Janeiro acuerdos para una moneda común, entre otras cosas.
Las bases del exmandatario prometieron movilizarse hasta conseguir que sea candidato en las elecciones del 17 de agosto. El plazo de inscripción se cerró con el registro de 10 candidaturas.