El mismo día que el FMI aprobó un desembolso de 10.870 millones, el dólar alcanzó su valor record. Se impone la desconfianza y la expectativa de constantes desequilibrios.
Las presiones cambiarias volvieron a sentirse en el mercado. El Banco Central bajó levemente la tasa, al 67,7 por ciento, y el dólar reaccionó con fuerza.
La devaluación, producto de la inconsistencia del esquema macroeconómico del Gobierno, los tarifazos y la falta de controles sobre los formadores de precios dispararon la inflación del año pasado a su mayor nivel en casi tres décadas.
En la última rueda antes de Navidad en los mercados internacionales, el índice argentino del JP Morgan escaló a 832 puntos.
Los precios se dispararon 5,4 % en octubre y acumulan 45,9 % en el último año. Alimentos y bebidas, gas, transporte y prepagas son los rubros con más aumentos. La suba del costo de vida de este año será la más alta desde 1991.
El alza mayorista de septiembre saltó al 16% y en 12 meses acumula el 74%. Es la más alta desde enero de 2002. Los 10 puntos de diferencia con la inflación minorista (6,5%) anticipan más subas en las góndolas en los próximos meses
La divisa se disparó más de un peso hasta cerrar en 40,24. Los depósitos en dólares cayeron otros 62 millones mientras las reservas bajaron 88 millones. Las versiones de dolarización agravaron la incertidumbre en un mercado donde reina la desconfianza.
El dólar superó los 42 pesos y cerró cerca de 40, dejando atónito al Gobierno. Frente al clima de pánico, subieron las tasas al 60% y entregaron otros 330 millones. El FMI enfrió lo dicho por Macri y Dujovne viaja a Washington para negociar. Con divisiones en el Gabinete, anuncian que anunciarán medidas recién el lunes.
La aceleración de la corrida desbordó nuevamente las intervenciones de la autoridad monetaria para frenar al dólar. Subastó 200 millones y registró una contracción de las reservas de 449 millones. La crisis de confianza alcanza a otros activos argentinos.
La fragilidad de la economía nacional y la visión generalizada de inversores mayoristas y minoristas de que el dólar seguirá subiendo llevaron la divisa a un nuevo máximo. La excusa del oficialismo esta vez fue la devaluación en Brasil.