Una feroz tormenta golpeó a la Ciudad y al Conurbano tras una jornada de calor sofocante. Hubo anegamientos, caída de piedras, cortes de luz y serias complicaciones en el tránsito y el transporte aéreo.
En la última semana las tormentas de viento y lluvia sorprendieron a vecinos de la frontera norte y de los Valles Calchaquíes.
El calor extremo preanuncia desenlaces como el ocurrido en Aguas Blancas, el último municipio de Orán antes de cruzar la frontera a Bolivia, donde un temporal de viento y lluvia provocó destrozos.
Grandes cortes de luz, anegamientos de calles y casas inundadas. La avenida General Paz y el oeste de la capital, bajo el agua. Lanús y la Matanza, complicados.
Afirman que hay entre 20 y 30 centímetros de agua en la calle. “Estamos conviviendo con una crisis climática que exige adaptación y nuevos protocolos”, señaló Fabián García, director del organismo.