ECONOMíA › YA CERRARON LAS PARITARIAS DEL 75 POR CIENTO DE LOS TRABAJADORES BAJO CONVENIO

Salarios acordados, pese a todo

Aunque debió atravesar las amenazas de “desborde inflacionario”, negativas empresarias a negociar y otras chicanas, el mecanismo paritario atravesó otro año difícil con éxito, con acuerdos que oscilaron entre el 21 y el 35 por ciento de aumento.

 Por Tomás Lukin

Las paritarias firmadas entre enero y julio alcanzan al 75 por ciento de los trabajadores comprendidos en convenios colectivos de trabajo. La semana pasada cerraron acuerdos los telefónicos, químicos y los trabajadores de las terminales automotrices. Si bien todavía restan negociar sindicatos como Sanidad y otras ramas específicas de algunos sectores, el promedio anualizado de los incrementos ronda el 27 por ciento. Las discusiones estuvieron atravesadas por reiteradas advertencias empresarias sobre un inminente “desborde inflacionario” y la reapertura masiva de los convenios. Los pronósticos empresarios, destinados a limitar los reclamos, no se cumplieron.

La magnitud porcentual de los principales acuerdos se ubicó entre el 21 por ciento alcanzado en el sector público hasta el 35 por ciento logrado por el sindicato de alimentación y una porción del gremio gastronómico. Si se excluye a los estatales, el piso se eleva hasta el 23,5 por ciento de los bancarios. En tanto, el gremio de Camioneros que conduce el titular de la CGT, Hugo Moyano, firmó un acuerdo por el 25 por ciento.

Desde el Ministerio de Trabajo resaltan que, más allá de las cifras puntuales exhibidas por los sindicalistas y siempre cuestionadas por empresarios, es necesario tener en cuenta otros factores. Entre ellos, destacan la distribución temporal del aumento, la situación relativa de los salarios del sector, el poder de negociación de los sindicatos y la rentabilidad de las empresas.

“Cada convenio tiene su dinámica particular. No es lo mismo un salario de camionero que lo que paga una fábrica de galletitas. Nadie firmó lo que no puede pagar y nade pidió algo que no va a recibir”, reiteraron ayer desde la cartera laboral. En ese sentido, agregan que si bien el porcentaje acordado alcanzó el 35 por ciento en alimentación y gastronómicos, ambos acuerdos recién terminan de cobrarse en marzo de 2011 y enfatizan que “el salario promedio recién alcanzará los 2800-3000 pesos el año próximo, es una remuneración razonable para sectores que pueden pagarlo. Las empresas del sector de alimentación exhibieron durante la crisis de 2009 niveles de rentabilidad por encima del promedio de la economía”.

Aunque la Unión Industrial cuestionó el rol de la cartera laboral, Carlos Tomada y la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, intervinieron públicamente en algunas negociaciones conflictivas. Sin embargo, a diferencia de otros años cuando el Ministerio marcó pautas indicativas generales para coordinar la evolución de las paritarias, en esta oportunidad mantuvo un bajo perfil. El incremento en el precio de los alimentos –carne y lácteos– durante el primer trimestre dificultó la posibilidad de orientar los acuerdos.

A lo largo de las distintas negociaciones, los representantes del empresariado nacional buscaron responsabilizar a los incrementos salariales por la inflación. Ese argumento resurgió esta semana en boca de la Copal. Aunque los aumentos de precios se registraron antes de la apertura de las paritarias, los empresarios multiplicaron el uso de esos argumentos a partir de la magnitud porcentual alcanzada en alimentación. El resultado de la paritaria también fue utilizado por algunos sindicatos que basaron sus reclamos a partir de la generalización de la mejora alcanzada por ese convenio.

“Pronosticaron un desastre, pero las negociaciones colectivas funcionaron con la normalidad de los últimos seis años. Restan acordar algunos pocos convenios”, apuntaron desde Trabajo. Los trabajadores de Sanidad están negociando con las compañías y reclaman un aumento cercano al 25 por ciento aunque también entran en la discusión la incorporación de algunas sumas no remunerativas –no forman parte del básico de convenio– arrastradas de convenios anteriores. Por su parte, los telefónicos cerraron un incremento escalonado del 29,5 por ciento que termina de cobrarse en febrero del año próximo. A partir de la rentabilidad de las principales empresas del sector –Telefónica y Telecom– el reclamo comenzó superando el 35 por ciento de aumento. La cifra final fue inferior pero el sindicato obtuvo la actualización de los adicionales por antigüedad que no habían sido modificados en los últimos años. En tanto, la UTA volverá a negociar la próxima semana el convenio para la rama de corta distancia, que firma acuerdos semestrales.

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El gremio telefónico fue de los últimos que cerraron un acuerdo. Faltan Sanidad y otros por rama.
Imagen: Ana D’Angelo
 
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