ECONOMíA › EL BANCO CENTRAL PODRá DISPONER DE HASTA 1800 MILLONES DE DóLARES APORTADOS POR EL SOCIO REGIONAL

Escudo brasileño para las reservas

Los ministros de Economía de Argentina y Brasil firmaron un acuerdo para intercambiar pesos y reales en caso de necesidades financieras por el equivalente a unos 1800 millones de dólares. El swap es similar al que se pactó con China, sin impacto comercial.

 Por Cristian Carrillo

Desde Brasilia

El Estado argentino ahora también tiene respaldo financiero de Brasil. Los ministerios de Economía de ambos países formalizaron ayer una carta de entendimiento para facilidades recíprocas (swaps) de sus monedas por cerca de 1800 millones de dólares. El convenio fue firmado por el titular del Palacio de Hacienda argentino, Amado Boudou, y su par brasileño, Guido Mantega, durante un encuentro que mantuvieron en esta ciudad. La iniciativa había sido lanzada hace quince días e implica que la Argentina pone a disposición del Banco de Brasil 7000 millones de pesos y éste facilita 3500 millones de reales al Central local. El convenio tiene carácter de contingente, lo que sugiere que ninguna de las partes incurrirá en costos de intereses si no hacen uso del préstamo. Los funcionarios coincidieron en que la relación entre ambos países sigue siendo sólida y que el acuerdo es tanto político como económico, a pesar de algunos temas puntuales que se irán tratando paulatinamente. El acuerdo fue elevado a los departamentos de asesoría legal de los bancos centrales para su puesta en funcionamiento.

“Nos reunimos con Guido (Mantega) para que los bancos centrales acuerden un sistema de créditos recíprocos, pero también como excusa para discutir otros temas de la agenda”, dijo Boudou en una conferencia de prensa que brindó junto al ministro brasileño. Los funcionarios analizaron la relación comercial bilateral y las trabas que existen al ingreso de algunos productos. “Pasamos revista a varios temas”, coincidió Mantega. Las relaciones comerciales sufrieron una retracción a causa de la crisis y la caída de las exportaciones hacia la Argentina es lo que más preocupa a las autoridades brasileñas. “Hasta el año pasado la Argentina era el más importante mercado para el Brasil, con un comercio de 30.000 millones de dólares, y ahora cayó a 25.000 millones”, agregó el ministro.

Mantega insistió en que se “está yendo por el buen camino” para mejorar la relación comercial y que las medidas que tomaron ambos países en el sector automotor “tuvieron su éxito”. “Asimismo, mientras nosotros buscamos un menor déficit fiscal para 2009, el ministro (Boudou) está viendo cómo cerrar el año con un mayor superávit”, bromeó. El funcionario reconoció que la Argentina está incrementando las importaciones brasileñas, tras lo cual catalogó de “mito” que se estén recortando en la Argentina esas compras. Incluso aseguró que las licencias no automáticas representan sólo el 6 por ciento del comercio.

Boudou fue el encargado de dar los detalles del acuerdo de swaps. La idea es otorgar crédito en ambos países y, en esa línea, avanzar hacia un banco regional. Según explicó, la Argentina pone a disposición 7000 millones de pesos y Brasil unos 3500 millones de reales, que representan 1800 millones de dólares. Las características son similares a las establecidas en el convenio de swaps con China por diez mil millones de dólares, que se firmó en marzo último. La intención es fortalecer las relaciones bilaterales con el principal socio del país, para lo cual se busca adicionalmente disminuir la injerencia del dólar en las transacciones de comercio exterior. Al igual que con los swaps en yuanes, este convenio es de carácter contingente (preventivo) y permite acceder rápidamente a financiamiento en el caso de que alguna de las partes lo requiera. Mientras no se utilice, no habrá costo por intereses.

Los ministros insistieron en que el acuerdo no impactará en el nivel de reservas internacional, al menos no lo hará negativamente. Por ejemplo, no se podrá pedir pesos y utilizarlos en el mercado argentino para adquirir dólares, lo que generaría una desestabilización cambiaria para esa plaza. “Para ello existirán ciertas reglas”, advirtió Mantega. Para el caso argentino, las autoridades del país vecino estudian la propuesta de crear un banco para que se pueda canjear los reales por dólares y así incorporarlos como reservas internacionales, según explicó a Página/12 un colaborador del titular de la autoridad monetaria, Martín Redrado. Esos dólares quedarían depositados en una cuenta del Central en la entidad seleccionada. En lo formal, los swaps de monedas buscan “fortalecer las condiciones de estabilidad financiera en cada uno de los países. Nuestras reservas están estables y creciendo, pero buscamos una integración económica y también política”, concluyó Mantega. En ese sentido, la delegación argentina recalcó que en la próxima cumbre del G-20 Argentina y Brasil llevarán una posición unificada y buscarán ganar presencia en ese ámbito internacional.

Los swaps son operatorias eminentemente financieras y de una muy alta complementación regional. Se han incluido menciones a la posibilidad de que el acuerdo tenga repercusiones en los sistemas de pago ligados al comercio. Eso generó algo de ruido entre los industriales locales, cuando se acordó con China, por la posibilidad de que los importadores inunden el mercado con productos asiáticos. A partir del acuerdo de facilidades de monedas entre Argentina y Brasil, los ministros descartaron que se utilice para financiar el comercio.

Compartir: 

Twitter

Los ministros Guido Mantega y Amado Boudou destacaron las coincidencias entre ambos países.
SUBNOTAS
  • Escudo brasileño para las reservas
    Por Cristian Carrillo
  • Reunión con el FMI
    Por Cristian Carrillo
 
ECONOMíA
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.