EL MUNDO › MAñANA SE VOTA EN ESPAñA EN LOS COMICIOS GENERALES MáS INCIERTOS EN 40 AñOS

Cierre de campaña con un final abierto

Expertos apuntaron una remontada de Podemos, el partido heredero de los indignados, en la recta final, y una caída de Ciudadanos, que se mueve en el mismo espectro ideológico que el PP y que había arrancado con fuerza la campaña.

Ante los comicios generales de mañana en España, los más abiertos en casi 40 años de democracia, las posibles alianzas poselectorales centraron ayer el debate en el último día de campaña. Una nueva era comenzó ya en el país: por primera vez son cuatro y no dos los partidos con capacidad de llegar al gobierno.

Al inicio de la campaña había hasta un 40 por ciento de indecisos y las dos fuerzas tradicionales, el conservador Partido Popular (PP), del presidente Mariano Rajoy, y el Partido Socialista (PSOE), de Pedro Sánchez, lucharon durante 15 días cuerpo a cuerpo con las dos fuerzas emergentes, Ciudadanos y Podemos, por hacerse con los votos. Los españoles tendrán hoy una jornada de reflexión por delante para perfilar el sufragio.

El combate fue cruzado: de los viejos partidos que se alternaron en el poder desde los años 80 (PP y PSOE) con los nuevos que llegan aupados por los jóvenes y la indignación (Ciudadanos y Podemos); de los partidos de la derecha (PP y Ciudadanos) con los de la izquierda (PSOE y Podemos); de los tradicionales entre sí y de los nuevos uno contra otro.

Sin posibilidad de mayorías absolutas, ninguno podrá gobernar por sí mismo. Todo está abierto a lo que suceda mañana y solo hay una certeza: el próximo gobierno de España será el producto de un pacto.

Las opciones son varias. Puede ser un gobierno de coalición con dos o más partidos, puede ser un gobierno en minoría apoyado por pactos puntuales en el Parlamento o puede ser un gobierno en minoría al que la abstención de otros facilite el gobierno.

Rajoy dijo ayer que su partido intentará ganar las elecciones y luego conformar un gobierno estable. Tras cuatro años en La Moncloa, apuesta su reelección a la recuperación económica que hay en marcha tras la peor crisis de su historia, aunque salpicada por varios escándalos de corrupción en torno de su partido. El PP mantiene el liderazgo en las encuestas que maneja, pero el temor a que una coalición de izquierdas con PSOE, Podemos y pequeños partidos nacionalistas de izquierda que arrebate a Rajoy el Ejecutivo creció hacia el final de la campaña.

Eso justifica el globo sonda lanzado el jueves por miembros de su partido sobre una gran coalición a la alemana con los socialistas, siempre y cuando su actual líder, Pedro Sánchez, quede fuera.

Rajoy jugó ayer al “desentendido que no desmiente” al señalar que un pacto con el PSOE cambiando a su secretario general no está sobre la mesa. “Yo no lo he propuesto y soy el presidente del partido. Nadie ha propuesto en el PP esa coalición y esa noticia la doy por no leída”, dijo.

A las elucubraciones del PP respondió directamente Sánchez. “Lo que queremos es echarlo el 20 de diciembre. Vamos a ganar las elecciones los socialistas”, aseguró.

Expertos apuntaron una remontada de Podemos, el partido heredero de los indignados, en la recta final, y una caída de Ciudadanos, que se mueve en el mismo lado del espectro ideológico que el PP y que había arrancado con fuerza la campaña. El líder de la agrupación izquierdista, Pablo Iglesias, señaló que la remontada es clara. “Si ya lo reconoce hasta el propio Rajoy es obvio que la posibilidad está muy cerca”, opinó. El partido sufrió fuertes oscilaciones durante el último año. Subió con fuerza en sus inicios, hasta colocarse en enero en las encuestas como segunda fuerza tras el PP. Luego empezó a caer y acabó iniciando la campaña electoral en cuarta posición. Sin embargo, ahora no se descarta que acabe superando a los socialistas y se coloque como segundo. De hecho, Rajoy agitó en el final de la campaña el temor a un pacto entre la agrupación liderada por Sánchez y la de Iglesias. El líder de Podemos cerró su campaña en Valencia, donde se vaticina su victoria. “Algunos ahora se arrepienten de habernos dicho con arrogancia y soberbia que si éramos tantos, nos presentáramos a las elecciones”, dijo. “No quiero ser presidente para ser el jefe de los ciudadanos, sino para ser su empleado”, afirmó Iglesias. “Nosotros sí tenemos un proyecto de país, señor Rajoy”, aseveró tras nombrar una serie de reformas sociales, entre las que se destacan la recuperación de los 65 años como edad de jubilación, incrementar el salario mínimo hasta los 800 euros mensuales en los dos primeros años de legislatura y hasta 950 en los dos años siguientes. Además, propone destinar el aumento del gasto social a potenciar la atención primaria y asegurar que la educación pública cuente con los recursos humanos y las infraestructuras suficientes para el cumplimiento de sus objetivos.

Por su parte, el líder de Ciudadanos apuesta por que el partido se abstenga para investir presidente al candidato de la lista más votada mañana, independientemente de que esta sea la del PP o la del PSOE, y siempre que no llegue a acuerdos con Podemos o los nacionalistas. “Si ganamos el 20D pido que el PP y PSOE se abstengan y nos dejen gobernar. Si gana uno de ellos, nosotros lo haremos y estaremos en la oposición”, escribió en Twitter. Rivera señaló en que si no gana las elecciones ejercerá una oposición responsable. “Me parece correcto dejar comenzar la legislatura. Una cosa es que el Parlamento funcione y otra es estar implicado en un proyecto de gobierno”.

Compartir: 

Twitter

Pablo Iglesias, líder de Podemos, agrupación que repuntó en la recta final.
Imagen: AFP
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.