EL MUNDO › VARIAS IGLESIAS ALIENTAN EL DEBATE POLíTICO EN LOS TEMPLOS Y LANZAN ASPIRANTES AL LEGISLATIVO

La fe mueve sufragios y agenda electoral

La bancada evangélica frustró iniciativas del gobierno de Rousseff, como la aplicación del programa Escuelas sin Homofobia.

En estos comicios, los sectores evangélicos obtuvieron dos triunfos: marcar la agenda electoral en temas sociales y consolidar su presencia en la escena política. Los evangelistas, que representan el 22 por ciento de la población según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) –unas 42,2 millones de personas–, tienen un impacto cada vez mayor en las instituciones. “Estas iglesias poseen un gran poder de movilización de los sectores populares y menos escolarizados, precisamente aquellos que tienen poca participación en movimientos sociales o partidos políticos, y que por esta razón son más susceptibles a la influencia en la definición del voto. Hoy en día, varias iglesias alientan la participación política de sus fieles, el debate político en los templos y lanzan candidatos para ocupar puestos en el Legislativo”, explicó a Página/12 Maria das Dores Campos Machado, socióloga de la Universidad Federal de Río de Janeiro y experta en temas de religión y evangelismo.

La llamada bancada evangélica en el Congreso está compuesta por 73 legisladores, 70 diputados y tres senadores, de acuerdo con el Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria. Esta cifra les otorga a los parlamentarios evangelistas capacidad para influir en los debates y en las votaciones. “Organizados en un Frente Parlamentario Evangélico, los legisladores presionan a los órganos del gobierno para que suspendan las políticas públicas en el área de educación sexual y servicios de atención a las mujeres, y eso es preocupante. La gran mayoría de ellos tiene una visión muy conservadora en el campo del aborto y la homosexualidad. Además, luchan para que la ley de criminalización de la homofobia no sea aprobada”, sostuvo Campos Machado. Esa bancada frustró iniciativas del gobierno de Rousseff (Partido de los Trabajadores, PT), como la aplicación del programa Escuelas sin Homofobia. “Dilma personalmente tiene puntos de vista más liberales sobre la sexualidad y el aborto, pero se dejó llevar por las presiones de la Iglesia Católica y los conservadores pentecostales. Sin embargo, los gobiernos petistas han estado muy comprometidos con la comunidad lgbt y con los movimientos feministas”, subrayó la experta brasileña.

La mandataria recibió el apoyo de Edir Macedo, líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios, uno de los hombres más ricos del país. En tanto, Silas Malafaia, líder de la Asamblea de Dios (una de las congregaciones pentecostales más grandes de Brasil), explicitó su respaldo a la candidata evangelista Marina Silva. “La Iglesia Universal es propietaria de la segunda cadena nacional de televisión del país. Las otras iglesias tienen numerosas radios, consiguen concesiones de canales de televisión regionales o locales y cuando no tienen canales propios alquilan horarios para sus programas. Hay un proceso de movilidad económica y varios pastores son empresarios. Es el caso del pastor Everaldo, quien es vicepresidente del Partido Social Cristiano y candidato a la presidencia, que es dueño de una compañía de seguros. No se trata sólo de intereses religiosos, las esferas de actividad se mezclan. El líder pentecostal que parece haber tenido más éxito económico es el pastor Macedo, que aparece en la lista de Forbes como uno de los 50 multimillonarios brasileños”, aseguró Campos Machado.

Los nuevos fieles evangelistas son ex católicos, desencantados con la Iglesia. La rivalidad entre ambas ramas del cristianismo tiene su correlato en la política. En este sentido, Rousseff y el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves, obtuvieron más votos de los sectores católicos. “Es cierto que los evangélicos, junto con los católicos y otras fuerzas conservadoras en el Congreso –Jair Bolsonaro es uno de ellos: un militar homofóbico– perturban las votaciones y han obligado a los movimientos feministas y lgbt a recurrir al Supremo Tribunal Federal para obtener algunos pequeños avances. Es decir, que en realidad han creado dificultades. Dicho esto, hay que recordar que los grupos religiosos compiten ferozmente entre sí y existe una gran dificultad para construir un consenso fuera de la esfera de la moralidad personal”, indicó la experta.

Sin embargo, los grupos evangélicos más fundamentalistas lograron que los tres candidatos principales –Rousseff, Neves y Silva– presentaran posiciones contrarias o al menos ambiguas respecto de temas como el aborto, el matrimonio igualitario y la legalización de la marihuana. “La publicidad de los grupos religiosos conservadores no se produce sólo en Brasil. Los datos indican que el avance de los logros del movimiento LGBT en el Reino Unido también causó que líderes religiosos comenzaran a utilizar los medios de comunicación para expresarse en contra de las políticas progresistas del gobierno. En el caso de Brasil, lo que llama la atención –concluyó Campos Machado– es la gran capacidad de los líderes pentecostales para participar en las disputas electorales y asumir cargos en el Congreso.”

Informe: Patricio Porta

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Rousseff recibió el apoyo de Edir Macedo, líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios.
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