EL PAíS › DANIEL SCIOLI EXPLICA POR QUE KIRCHNER LO INCLUYO EN SU FORMULA

“Me eligió para ser un vice de acción”

El secretario de Turismo anunciará formalmente hoy que será el acompañante del santacruceño en la fórmula presidencial. Priorizó así la pelea nacional a la porteña y por lo tanto desistirá de la candidatura a jefe de Gobierno.

 Por Fernando Cibeira

Fue extraño ayer lo del secretario de Turismo, Daniel Scioli: al mismo tiempo que resultó electo candidato a jefe de gobierno por el justicialismo porteño, desde las oficinas del santacruceño Néstor Kirchner lo confirmaban como su compañero de fórmula. Ante esta situación, Scioli pidió un día más para conversar con todos y resolver por cuál de las dos candidaturas se decide. No obstante, en una entrevista con Página/12, prácticamente anticipó que se postulará para la vicepresidencia. “Desde donde sea, cuenten conmigo”, reveló que le contestó al ofrecimiento de Kirchner. También dijo que en estos momentos se hacía más importante trabajar en un proyecto nacional y que los distritos quedaban en un segundo plano. Ya fantaseó con el tipo de función que ejercerá si llega a la vicepresidencia: no quiere quedarse en el Senado a tocar la camapana sino que desea viajar por el interior y contar con algunas funciones ejecutivas.
Cerca de Kirchner anticipaban que el anuncio de la fórmula se hará mañana con un acto en algún auditorio de la Capital Federal, con ánimo de festejo: primero, porque consiguieron al candidato que querían y, segundo, porque será el cumpleaños 53 del gobernador de Santa Cruz. Un aspecto decisivo para elegir a Scioli fue que, según las encuestas, equilibra sectores en los que a Kirchner le cuesta hacer pie. El ex campeón de motonáutica atrae al electorado independiente, a los sectores medios bajos y tiene un alto nivel de conocimiento.
También está la cuestión de su origen menemista. Según la gente de Kirchner, Scioli tiene buena imagen aun entre la clase media -donde se encuentra el fuerte del progresismo- y, en general, provoca pocos rechazos. “Además, podría hacer que la gente se pregunte ¿por qué tipos honestos como Scioli se van con Kirchner y lo dejan a Menem?”, se ilusionaban cerca del santacruceño. Hay algo cierto en eso: los menemistas se enojaron (ver página 4).
En diálogo con este diario, anoche, mientras viajaba al sitio en donde se encontraban reunidos los ganadores de la interna justicialista porteña, Scioli anticipó que aceptará el ofrecimiento de Kirchner. Eso sí, hay que deducirlo, porque todavía no lo dice.
–¿Va a ser candidato a vicepresidente y a jefe de gobierno a la vez?
–Lo bueno de esta elección es que no solamente se trató de las candidaturas. Se normalizó el partido, los diputados nacionales, los legisladores, los congresales, había más de mil cargos en disputa. Se hizo un trabajo bárbaro. Mañana (por hoy), nos volveremos a ocupar del tema nacional, hablaré con Néstor y con Duhalde. No quise mezclar las cosas.
–¿Qué piensa hacer con la candidatura a jefe de gobierno?
–Va a depender de lo que hable con Kirchner, con el Presidente y con los compañeros de Capital. Con tranquilidad, no hay que dramatizar. Lo importante es que el justicialismo de Capital está de pie, unido y normalizado.
–Más allá de lo que surja de esas conversaciones, ¿a usted qué le interesa más: ser vicepresidente o jefe de gobierno?
–Hoy por hoy es muy importante la elección nacional, estamos en un momento crucial. No es una elección más porque va a haber una reorientación de los próximos años del país de lo institucional, de lo económico y de lo social. Uno no puede pensar en los distritos sin pensar antes en lo nacional, y participar y tomar posición.
–¿Qué opina de Kirchner como candidato?
–Es un luchador, un trabajador, busca los consensos. Prioriza los ejes productivos y la generación de empleo. Eso es muy interesante. Ahora hay que poner el esfuerzo en hablar lo que serán los planes de gobierno en cada área, de manera de generar una expectativa favorable. Hay que explicar cómo se va a acelerar la recuperación del país. Son las cosas que vengo diciendo desde antes: la Argentina se pacificó, está ordenada, hay estabilidad, competitividad, está creciendo el Producto Bruto Interno, están aumentando las exportaciones, se abren fábricas, ahora hay que acelerar la recuperación. Sentido común y pragmatismo: lo que anda bien hay que continuarlo, lo que anda mal cambiarlo. Yo les dije, desde donde sea, cuenten conmigo.
–¿Por qué le dijo Kirchner que lo quería de vice?
–Por mi visión del país, sobre lo que hay que hacer, por el respeto a mi actitud de lucha y mi trabajo. Kirchner tiene pensado un vicepresidente en acción, ejecutivo. Que vaya por el país recorriendo las provincias.
–Se nota que no quiere quedarse en el Senado.
–Hay que cumplir la responsabilidad institucional en el Senado, por supuesto. Pero como pasa en otros países, hay presidentes de distintas democracias está muy activos delegando en sus vices responsabilidades de gestión concretas.
–Usted dice que todavía no aceptó pero ya piensa en qué tipo de vicepresidente quiere ser.
–Yo ya mostré mi voluntad, mi predisposición, no voy a mentir. Lo que pasa es que por una cuestión de respeto le anticipé que antes quería hablar con los compañeros de la Capital y que luego tendríamos una conversación más definitiva.
–¿Cómo fue ese primer encuentro en el que almorzaron con sus esposas en un restaurante de Recoleta?
–No fue el primer encuentro. Ya había pasado con el matrimonio Kirchner en mi cumpleaños en El Calafate y también habían venido a cenar una vez a mi casa. Tengo con ellos una muy buena relación, como la que tengo con todos los dirigentes del peronismo y de otras fuerzas políticas también.
–¿Cómo se va a sentir en la campaña enfrentando a Carlos Menem?
–Yo juego a favor de la Argentina, no hago campaña en contra de nadie. ¿Alguna vez hice campaña en contra de alguien? Siempre hice campaña por la positiva, y ésta más que nunca tiene que ser una campaña de esas características.
–¿Y no se imagina un ballottage entre Kirchner y Menem?
–Sea quien sea tiene que hacer el esfuerzo de ganar en primera vuelta, y después dar el respaldo a quien considere el más capaz de acelerar el despegue del país. No es una elección más y no hay margen para volver a equivocarnos. La sociedad está muy sensibilizada, enojada y tiene razón. Hay que adaptarse al electorado, no el electorado a uno, y la sociedad no soporta una frustración más.
–En caso de que usted renuncie a la candidatura a jefe de gobierno, el PJ porteño tendría que elegir a un nuevo candidato por consenso porque la interna ya está hecha. ¿Se imagina quién podría ser?
–Hay tiempo para eso. Ahora algunos están diciendo que las elecciones en la ciudad podrían hacerse recién en abril del año que viene.
–¿El ministro Roberto Lavagna podría postularse en la ciudad?
–Es un tipo muy interesante, pero no sé qué voluntad tiene. Yo tengo una muy buena relación con él, un gran respeto y un gran reconocimiento al trabajo que está haciendo en Economía. Pero no me quiero poner a opinar sobre supuestos.

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Scioli votando ayer en la interna del PJ porteño que lo consagró candidato pese a que ayer mismo desistió de pelear la jefatura de Gobierno.
 
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