EL PAíS › EL EJERCITO MARCA DISTANCIA DE MENEM

Brinzoni, muy cauto

Hasta el jefe del Ejército, Ricardo Brinzoni, contradijo el deseo de súper mano dura del ex presidente Carlos Menem, quien durante toda la campaña electoral habló de sacar las Fuerzas Armadas a la calle para “combatir la delincuencia”. El Ejército “no está en condiciones porque la legislación no lo permite. Creemos que para cumplir las tareas que nos encarga la misión, que nos encarga la Constitución y nos ordenan las leyes, para esas tareas estamos en condiciones”, afirmó Brinzoni.
El jefe del Ejército hizo estas declaraciones en Córdoba, donde asistió a los ejercicios de la Cuarta Brigada de Paracaidistas, junto al comandante en jefe del Ejército de Chile, Juan Emilio Cheyre Espinosa. Allí fue consultado por distintos medios sobre la propuesta menemista y aunque aclaró que no opinaba sobre “cuestiones políticas”, afirmó que las Fuerzas Armadas no están en condiciones de cumplir con la tarea que le quiere imponer Menem. De cualquier manera, es válida una aclaración. Brinzoni no dijo que no estaba de acuerdo con la propuesta, sino que la ley lo inhabilita para llevarla a la práctica. Luego dejó sentado que “las instituciones del país están lo suficientemente sólidas, y esperamos que sigan sólidas por muchos años más”.
Menem no se cansó de repetir durante toda la campaña que utilizaría los tanques con el objetivo de combatir la inseguridad. En La Matanza prometió “saturar” las calles con fuerzas de seguridad, mandar a las Fuerzas Armadas a cuidar las fronteras y redestinar la Gendarmería a tareas de seguridad interna en las ciudades. En Sierra de la Ventana había anticipado que “cuando las fuerzas de seguridad no dan abasto deben ser auxiliadas por el Ejército”. Y en una entrevista con agencias de noticias, el ex presidente reiteró que “impregnaría” las calles con fuerzas de seguridad para “controlar a los que causan desórdenes” e hizo un nuevo anuncio: la creación de “brigadas juveniles que hagan de policías de civil” para rescatar a los chicos de la calle. También informó que, de salir electo nuevamente, utilizaría cuarteles de las Fuerzas Armadas para trasladar y albergar a los presos de las comisarías del conurbano.
Decidido a ganarse a las simpatías castrenses, durante la campaña Menem envió una carta a los oficiales de las Fuerzas Armadas en la que intentaba seducirlos con la idea de que “es menester repensar la defensa en función de la seguridad continental, en la que habrá que entender novedosas formas de agresión”.
Para llevar a la práctica cualquiera de estas propuestas sería necesario reformar las leyes de Defensa, Seguridad Interior e Inteligencia Nacional, que establecen la separación entre las funciones de la policía y las de las Fuerzas Armadas. Pero, aunque públicamente Brinzoni haga declaraciones cuidadas, Menem sabe que su estrategia no pasa inadvertida. En privado, ante empresarios y políticos, Brinzoni no oculta su pretensión de que las Fuerzas Armadas tengan mayor protagonismo a partir de ocuparse de problemas “nuevos no convencionales”, como el terrorismo, que de acuerdo a las definiciones locales de turno, incluye, desde los árabes que viven en la Triple Frontera a organizaciones sociales o piqueteras.

Compartir: 

Twitter

El jefe del Ejército, Ricardo Brinzoni.
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.