EL PAíS › MACRI DESIGNO EN EL SERVICIO DE RECONOCIMIENTOS MEDICOS A FERRANTI, DENUNCIADO POR MALTRATOS

Mr Hyde, a cargo de las licencias

El jefe de Gobierno porteño nombró al frente del organismo encargado de otorgar las licencias por enfermedad a un médico que había ocupado el cargo y había sido denunciado por “levantar el otorgamiento de tareas livianas a personas con diagnósticos severos como leucemia, infartos, VIH y lesiones cerebrales”.

 Por Laura Vales y Nora Veiras

Un nombramiento de Mauricio Macri abrió un frente de conflicto con los docentes porteños. Se trata de la designación de Daniel Ferranti como jefe del Servicio de Reconocimientos Médicos, la repartición que otorga las licencias por enfermedad a los empleados estatales de la ciudad. Ferranti ya se había desempeñado en el cargo desde el año 2000 al 2003, período en el que fue denunciado por “maltratar a los docentes enfermos, atentar contra la salud de maestras embarazadas” y “levantar el otorgamiento de tareas livianas a personas con diagnósticos severos como leucemia, infartos, HIV y lesiones cerebrales”. Por esas denuncias se hicieron audiencias en la Legislatura, donde los maestros presentaron sus casos y demandas judiciales hasta que Ferranti fue separado. Ahora, cuatro años después, ya no está Fernando de la Rúa como jefe de Gobierno sino el PRO, pero Ferranti acaba de reasumir en el mismo lugar. En su historial también pesa su paso como médico forense de la Policía Bonaerense y una acusación por ocultamiento de pruebas en un caso de gatillo fácil de la que finalmente fue exculpado por la justicia (ver aparte).

La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), el gremio de base de la Ctera, reclamó el alejamiento del médico ante los distintos bloques de la Legislatura y ante las comisiones de Derechos Humanos, Salud y Educación. El control de las licencias es una de las obsesiones del ex presidente de Boca Juniors. El mismo día en que fue consagrado, aprovechó los micrófonos para repetir: “Desde la ciudad vamos a reconocer al que trabaja. Vamos a diferenciar al maestro que trabaja del que está siempre de licencia”. “Se tiene que recuperar la cultura del esfuerzo. No puede ser igual la maestra que está a las 7 de la mañana en su escuela lista para trabajar que la que está de licencia”, repitió al día siguiente en su primera conferencia de prensa como jefe de Gobierno electo.

El ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, también insiste en la necesidad de revisar las licencias médicas porque son demasiado concesivas. La laxitud en el otorgamiento de certificados que justifican las inasistencias por razones de salud es una queja reiterada de los funcionarios. El tema es que, para corregir el abuso, Ferranti está acusado de haber apelado a un rigor que puso en riesgo mucho más que el presupuesto de las arcas públicas por tener que financiar el pago de sueldos a docentes suplentes.

La puesta en funciones de Ferranti puso en evidencia que el team macrista deposita en el cargo mucho más que la simple jerarquía de un jefe de Servicio Médico. El jefe de Gabinete y mano derecha de Macri, Horacio Rodríguez Larreta, bendijo la asunción del médico que se desempeñó como interventor de esa dependencia.

Ferranti llegó por primera vez al cargo en febrero del año 2000, como interventor de la ex Dirección de Medicina del Trabajo. “Empezamos a tener problemas porque no respetaba los certificados de los médicos de las obras sociales ni de los hospitales, y mandaba a trabajar a la gente cuando estaba enferma, o los obligaba a reasumir frente a un aula cuando por su estado de salud sólo podían hacer tareas pasivas”, recordó Mirta Fernández Treviño, secretaria adjunta de la UTE. A los tres meses, con el criterio de sanear las finanzas (su área depende de la Secretaría de Hacienda), suspendió las tareas pasivas de unos 500 docentes. 300 presentaron quejas y poco más de 70 entraron en la vía judicial a través de recursos de amparo presentados por la UTE. Había casos de maestras que habían tenido que reintegrarse al aula con un corset de yeso por problemas de columna, de personas con problemas de anorexia que estaban pesando menos de 40 kilos. La situación extrema fue la de una vicedirectora con problemas depresivos, que se suicidó al poco tiempo de que dispusieran su regreso a la escuela. “Otra fue la de una compañera del distrito 3º que tenía hipertensión grave, la mandaron a trabajar igual y se murió a los pocos días de un infarto”, recuerda Fernández Treviño.

En ese momento, Página/12 mantuvo el siguiente diálogo con Ferranti:

–¿Cuáles son los criterios que se aplican para determinar el cambio de funciones y que los docentes con problemas de salud vuelvan al aula?

–El criterio es el de la ciencia médica a mayo del 2000. En 1960, pacientes con infarto eran considerados inválidos; en este momento, por ejemplo, hay cirujanos que siguen operando a pesar de haber sufrido infartos. Esto pasa en un sinnúmero de profesiones: no se los discrimina más, siguen siendo útiles para sí mismos y la sociedad.

–Pero doctor, he hablado con docentes anoréxicos, con serios problemas cardíacos, de columna....

–Puntualmente no me puedo acordar de ninguno, está todo anotado en los legajos médicos.

A estos precedentes, cuenta el secretario adjunto de la Ctera, Francisco “Tito” Nenna, “les agregamos otro dato: la familia de Sergio Schiavini acusó a Ferranti de haber ocultado pruebas cuando, como médico forense de la Policía Bonaerense, realizó la autopsia de su hijo”. Schiavini fue muerto por balas policiales en el bar Dalí de Lomas de Zamora, cuando quedó en medio de un tiroteo entre efectivos de la bonaerense y un grupo que asaltó el lugar. La investigación estuvo llena de irregularidades para borrar la responsabilidad de los uniformados; la familia denunció entre ellas la falsificación de la autopsia inicial para tapar el origen de la bala.

El médico cuestionado se ocupará no de los docentes, sino del conjunto de los trabajadores estatales de la ciudad de Buenos Aires con problemas de salud. Asumió el jueves pasado. Además de presentar el pedido de destitución ante el gobierno porteño, los docentes hicieron una presentación ante la Defensoría del Pueblo porteña con los antecedentes del tema. Página/12 le dejó mensajes al ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, de quien depende Ferranti, pero no obtuvo respuesta sobre los motivos que llevaron a la segunda oportunidad en el cargo para el médico denunciado.

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En el Hospital Rawson, los docentes y empleados municipales deben atenderse para conseguir licencias.
 
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