EL PAíS › EL PJ DE LA PROVINCIA NATAL, DIVIDIDO EN TRES

Ya no es el bastión monolítico

Por L. B.
Desde La Rioja

En una encerrona de la historia, la provincia de La Rioja se debate entre la lealtad y el afecto o la figura de la autoridad que representó aquí Carlos Menem durante más de treinta años y el declive político y hasta cronológico de un liderazgo que, en definitiva, en el plano nacional aparece en el ocaso de su carrera. Los síntomas de esos dos cruzamientos surgieron ayer con claridad, en primer lugar cuando el sector del justicialismo que está en la gobernación de la provincia no se hizo presente en la recepción, aunque mandó señales ambiguas. El gobernador Angel Maza viajó sorpresivamente a Buenos Aires para asistir a una reunión de la Anses y luego verse con el presidente, Néstor Kirchner. Y ayer en el aeropuerto, la única figura destacada de la gobernación fue Jorge Maza, hermano del gobernador y ministro de Desarrollo Social local.
El ex ministro de Acción Social de Menem, Chiche Aráoz, que es uno de los dirigentes menemistas históricos que estaban en el aeropuerto junto con una delegación de su corriente partidaria (que había llegado desde Córdoba en dos ómnibus), explicó la ausencia del gobernador porque Maza “está dividido entre sus afectos personales y las necesidades del pueblo de La Rioja”.
Los riojanos reconocen que esta provincia no tiene renta petrolera ni es una región sojera y que por lo tanto es una de las que más depende de las decisiones del gobierno nacional. Pero además en esta situación también juega la interna justicialista, donde la figura de Menem sigue siendo importante pero ya no es monopólica ni monolítica. En las últimas elecciones el sector antimenemista del senador Jorge Yoma obtuvo más del 40 por ciento de los votos. Y además, dentro del menemismo siempre hubo un sector enfrentado a Eduardo Menem, que maneja el PJ local. El gobernador Maza y su ministro de Gobierno, Luis Beder Herrera, forman parte de esa corriente que confronta con el sector del hermano del ex presidente.
En este contexto, la llegada de Carlos Menem fortalece la posición de su hermano Eduardo, quien manejó el Comando de Retorno y organizó el acto de anoche frente a la Casa para Todos.
Respecto de la actitud del pueblo riojano, las señales también tienen esa carga contradictoria. El retorno de Menem a su provincia no estuvo reflejado en los periódicos locales y tampoco en las pintadas y pegatinas en las calles. Tan sólo unos pocos pasacalles le daban la bienvenida, así como algunas pintadas aisladas cerca de la zona donde se efectuó el acto. No daba la impresión de que se estuviera produciendo una gran movilización como se dio en otras épocas. En la ciudad no se notaba un clima de expectativa. Y a diferencia también de otras épocas, son muchas las personas que lo critican abiertamente, desde taxistas hasta empleados y comerciantes.
Sin embargo, la importante caravana de vehículos que lo acompañó desde el aeropuerto demuestra que, por cuestiones históricas, tradicionales, de afecto o identificación, Menem sigue teniendo un peso importante en esta provincia.

Compartir: 

Twitter

 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.