SOCIEDAD › EL CLIO EN EL QUE HABRíAN TRANSPORTADO A TATI CAVIGLIA

Secuestro de un auto bajo sospecha

Un Renault Clio utilizado por Joel Báez –uno de los dos imputados por el crimen de María Cecilia “Tati” Caviglia– fue secuestrado por los investigadores bajo la sospecha de que fue el auto usado para trasladar la valija con el cadáver de la víctima hasta el sitio donde apareció calcinada a la vera de la ruta 2, en Dolores.

El paso del Clio –patente POQ932–, quedó registrado por las cámaras del peaje de la ruta 2 en Samborombón alrededor de las 23.20 del 25 de agosto –día del crimen–, en sentido hacia la costa atlántica y a las 2 de la madrugada, de regreso hacia Buenos Aires. Los horarios encajan con los establecidos en la investigación, ya que a las 0.44 de aquel 26 de agosto, un hombre quedó grabado en la estación de servicio YPF del Automóvil Club Argentino (ACA) de Dolores comprando un bidón de nafta y a la 1.30 los bomberos apagaron la valija incendiada que contenía el cadáver.

Los investigadores creen que Báez o Ezequiel Blanco, alguno de los dos imputados, fue el captado por las cámaras del ACA, pero fuentes judiciales indicaron que las ruedas de reconocimiento realizadas con los playeros y testigos de la compra de nafta resultaron negativas.

El juez que subroga el Juzgado de Instrucción 11 donde tramita la causa, Pablo Ormaechea, debe resolver en los próximos días la situación procesal de Blanco y de Báez, quienes fueron apresados acusados de “homicidio criminis causa y robo”.

Los otros dos detenidos que tenía la causa eran los hijastros de Báez, el estudiante de enfermería Juan Arturo Ramírez García (22) y el colectivero Víctor Adrián Ramírez García (24), quienes fueron liberados, ya que están imputados por “encubrimiento”, un delito excarcelable.

La aparición del Clio que para el juez Ormaechea, la fiscal Ana Yacobucci y los detectives de Homicidios de la PFA, fue el auto empleado para trasladar el cadáver hasta Dolores, podría beneficiar a los hermanos Ramírez García y desincriminarlos de la causa. Ambos fueron detenidos cuando un testigo declaró que ellos habían pintado de negro un taxi Chevrolet Aveo que solía manejar su padrastro y la sospecha era que lo habían hecho a pedido de Báez para cambiar el aspecto del auto que podría haber usado para trasladar el cuerpo de Caviglia. Si ahora se comprueba que el auto del traslado es el Clío, esa acusación quedaría sin fundamento.

Caviglia (50) era dueña de “La Casa de Tati”, un hostel ubicado en avenida Independencia 1636 de San Cristóbal que también funcionaba como salón de baile de tango.

Allí trabajaba hacía varios años el acusado Blanco, un viejo amigo de Báez y que a fines de agosto le consiguió a éste un puesto laboral en el hostel. Si bien Blanco no declaró en su indagatoria, mientras estuvo prófugo realizó una presentación judicial y una entrevista al diario El Sol de Quilmes en el que culpó a Báez del homicidio de Caviglia.

La desaparición de “Tati”, conocida en el ámbito del tango y las milongas porteñas, se produjo la noche del 25 de agosto último. El 26 a la madrugada, el cadáver calcinado de una mujer fue hallado dentro de una valija que fue prendida fuego con combustible en un árbol ubicado en el kilómetro 222 de la ruta 2, en Dolores. La autopsia determinó que la mujer había sido asesinada a puñaladas. Varios días más tarde se pudo confirmar con un cotejo dactiloscópico que la víctima era Caviglia.

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