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Lunes, 14 de junio de 2010

TELEVISION › ENCUENTROS DE USHUAIA A LA QUIACA, CON MATERIAL INéDITO

Crónica de un viaje inolvidable

Hoy se verá, por Canal Encuentro, el primero de los cinco capítulos que recorren la experiencia vivida en los ’80 por León Gieco y su equipo a lo largo del país. La serie viene a completar visualmente aquel monumental trabajo sobre música argentina.

 Por Karina Micheletto

“En aquella mágica gira recorrimos el país buscando nuestra música. Hoy, Gustavo Santaolalla, nuestro productor documental, Daniel García Moreno, y yo, nos volvemos a encontrar para seguir disfrutando de estos Encuentros de Ushuaia a La Quiaca.” El que habla es León Gieco, y desde aquel recorrido que fue territorial, pero sobre todo musical, han pasado 25 años. Lo que van a buscar esos jóvenes que generacionalmente partían de las coordenadas del rock, pero que ya habían empezado a tender puentes entre géneros, es la música que sienten que puede invocar un “nosotros” identitario. La que hacen Gustavo “Cuchi” Leguizamón, Sixto Palavecino, Elpidio Herrera, la gran familia Carabajal, Leda Valladares, Isaco Abitbol, el Cuarteto Leo, bagualeros como Tomás Vázquez o Gerónima Sequeida, y tantos músicos sin cartel, viejos y chicos, maestras rurales, copleros de carnavales, por aquí y por allá, De Ushuaia a La Quiaca. Ahora, una crónica de aquella aventura podrá verse por Canal Encuentro: hoy a las 20.30 se estrena el primer capítulo de esta serie que viene a completar visualmente este trabajo sobre música argentina.

Los cinco capítulos de Encuentros de Ushuaia a La Quiaca (con repeticiones los martes a las 16.30, miércoles 9.30 y sábados 16.30 y 23.30) vuelven a evocar aquel viaje que todos los pasajeros recuerdan como algo trascendental para sus vidas. “Fue una experiencia que marcó mi carrera, y que me marcó como persona; un tesoro que todos guardamos. Las 25 personas que viajamos quedamos de alguna forma hermanadas por esa experiencia, fue una búsqueda artística y espiritual para todos”, dice hoy Daniel García Moreno, el mismo que 25 años después de subir a aquel micro con dos cámaras fue el encargado, con su productora EBTV, de retomar el material, actualizado con una charla en la que, junto a Gieco y Santaolalla, revela detalles de la aventura. García Moreno venía de hacer algunas de las primeras experiencias con videoclips en el país, había filmado, por ejemplo, la presentación en el Luna Park de Clics modernos, de su hermano Charly García, además de hacer trabajos como la serie documental Historias de la Argentina Secreta. “Pero esto era algo completamente diferente –dice–. Tanto, que hasta último momento no sabíamos si iba a estar la plata para bancar la filmación. Pero nosotros ya estábamos subiendo los equipos al micro: era un viaje que teníamos que hacer.”

“Todos los proyectos nacen de la convicción o del conflicto. De Ushuaia a La Quiaca tiene de los dos. Por un lado, yo estaba atravesando un momento de mucha incertidumbre y, por el otro, estaba muy convencido de que estar en contacto con estas músicas era algo que no podía fallar, porque tenía su propio peso. ‘Un manantial’, según las palabras de Leda Valladares”, dice León Gieco en el libro de fotos que también forma parte del proyecto, junto a la reedición en 2005 de la música en cuatro CD, con bonus tracks y pistas multimedia. Gustavo Santaolalla completa el peso simbólico del trabajo: “Ese viaje lleno de magia y asombro fue una travesía para entender mejor quiénes éramos y por dónde veníamos. En lo personal, le debo el haber anclado mi amistad con quien considero mi hermano, León Gieco, y el haber conocido a quien desde entonces es mi mujer, Alejandra Palacios, responsable de las fotos de la gira y de la maternidad de mis dos hijos”.

Así aparecen, en “Punto de partida”, el primer capítulo, Isabel Parra convocada en el punto más austral de la travesía, el Canal de Beagle, cantando junto a Gieco una canción de su madre Violeta. “Por un cuadrado de tierra no quiero guerra”, cantan en pleno momento de litigio territorial. Y cantan también “En la frontera”, donde la chilena pide: “Sujéteme el corazón que se me va pa’ Santiago”, allí adonde no puede volver, en plena dictadura pinochetista. Ya en el otro extremo del país, en el anfiteatro natural conocido como Garganta del Diablo, en Cafayate, aparecen las coplas de Leda Valladares, una de las “madrinas” de De Ushuaia a La Quiaca. “Estoy muy contenta de ser cómplice de este proyecto. Ya están iniciados en América, porque se metieron con los Manantiales”, les dice a los viajeros la música, docente y etnomusicóloga tucumana.

En la estación de Curuzú Cuatiá, Corrientes, el homenajeado es Isaco Abitbol, y además de su tema “La calandria” suena el otro himno chamamecero, “Kilómetro 11”, junto a Gieco y Antonio Tarragó Ros. Y en Olivos, lejos de su Salta natal pero con su sello inalterable, Gustavo “Cuchi” Leguizamón da una lección de piano y cuenta cómo concibió su Concierto de campanas. De las cerca de 50 horas de video registradas, sólo se había presentado una pequeña selección en el programa Badía y compañía, en 1986. El resto del material permaneció hasta ahora inédito. Y si bien el relato propuesto puede pecar de cierta vocación fundante que guía la aventura de descubrimiento –acaso propia de los ‘80–, o de esas ganas de encontrar paralelismos entre la zamba y el blues, el chamamé y el rock, el cuarteto y el ska, el tesoro del viaje está expuesto en estos Encuentros de Ushuaia a La Quiaca. Listo para ser seguido también por la tele.

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Compañeros de una aventura vivida hace veinticinco años.
Imagen: Gentileza Alejandra Palacios
 
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