A diferencia del resto de las ciencias, la astronomía explota y exhibe un disruptivo potencial visual. Como para no hacerlo: lunas anaranjadas que poco a poco van perdiendo su pesado y enigmático velo, cometas furiosos que pasean su magnificencia por el cielo, cúmulos estelares de colores rimbombantes, planetas helados, minúsculos y caprichosos que encienden polémicas, estrellas comatosas y galaxias que bailan cuartetos. En fin, materia, espacio y vacío que, combinados, sacuden por su belleza y potencia –redefiniendo con sus historias el subjetivo lugar del ser humano en el Universo– y que Futuro agrupa caprichosamente en una reluciente galería astronómica como broche de este año repleto de descubrimientos que termina.
Por Mariano Ribas
ARQUEOLOGIA: EL MITO DEL DILUVIO UNIVERSAL ANALIZADO POR LA CIENCIA