Si bien los conflictos bélicos suelen carecer de lógica, nunca ha faltado quien quisiera estudiarlos científicamente, intentando así comprender lo incomprensible. Se intentó determinar los factores que los desatan, especialmente aquellos que pueden ser medidos: la evolución tecnológica del armamento, las leyes, las actitudes colectivas y la organización social. Y hasta se llegó a confeccionar una escala, similar a la de Richter o a la de Mercalli, destinada a cuantificar la mortalidad de las guerras según su progresión caótica y destructiva.