Como todo mito histórico-religioso, la existencia –o no– de la Estrella de Belén, aquella que habría alumbrado el nacimiento de Cristo y guiado el viaje de los Reyes Magos, alguna vez cayó en el tapete del cuestionamiento científico. Durante siglos, astrónomos e historiadores se lanzaron al desafío de identificar posibles fenómenos celestes que pudieran explicar este icono navideño: ¿se trató en realidad de un eclipse, un meteoro, una supernova, una conjunción planetaria o simplemente es un evento inabordable y ajeno a la ciencia y la astronomía?