libros

Domingo, 10 de octubre de 2004

Ediciones recomendadas de clásicos de ciencia ficción

Por Martín De Ambrosio

El hombre en el castillo
Philip K. Dick
Minotauro, 262 páginas
Barcelona, 2002
¿Cómo hubiera sido el mundo si los nazis hubieran ganado la guerra? Muchos escritores de ciencia ficción fueron tentados a responder esta inquietante pregunta (que no estuvo tan lejos de suceder después de todo: bastaba que los científicos al servicio del nazismo hubieran terminado antes la bomba atómica). Sin dudas, la mejor de estas tentativas contrafácticas es esta novela de Philip Dick, uno de los reyes indiscutidos del género (si un escritor puede darse por satisfecho al crear un mundo propio mundo, ¡qué decir de los plurales mundos concebidos por Dick!). En el universo de El hombre en el castillo, Estados Unidos quedó dividido en al menos dos países (bajo dominio nipón los Estados Unidos del Pacífico; bajo hegemonía alemana, la costa este), en Africa los nazis multiplicaron su genocidio exterminando a casi todos los naturales y el Mediterráneo fue drenado para agricultura. Del planteo inicial de ciencia ficción la novela va derivando hacia el espionaje en ese extraño y por cierto indeseable mundo.

Yo, robot
Isaac Asimov
Edhasa, 347 páginas
Barcelona, 2004
Como Dick, Asimov también habla de un pasado que no fue. Originalmente publicada en 1950, Yo, robot es en varios sentidos un texto fundacional de la ciencia ficción. Pero plantea un comienzo del siglo XXI plagado de robots con forma humana; dicho de otro modo, el futuro de Asimov es distinto de este “futuro” que estamos viviendo. Si bien el concepto “robot” no es una invención asimoviana, sí le cupo a Asimov la responsabilidad de haber combatido los temores tecnofóbicos y calmar imaginarias rebeliones técnicas con una serie de leyes que todo robot antropomorfizado debería seguir (“un robot no debe dañar a un ser humano”, etc.). Yo, robot consta de nueve relatos unidos por este eje común –como en las Crónicas marcianas de Bradbury– y se desarrolla entre 1982 y 2064. Probablemente el mejor relato sea “Razón”, en el que el más complejo de los robots hasta el momento diseñado, después de mucha meditación, llega a una conclusión de lo más interesante: “Pienso, luego existo”.

Irrealidades virtuales
Alfred Bester
Minotauro, 378 páginas
Barcelona, 2003
Menos prolífico que Dick (con sus más que respetables 36 novelas) y Asimov (que firmó la obscena cantidad de 500 libros), el neoyorquino Alfred Bester es por derecho propio uno de los mejores escritores que ha dado el género. Autor de esa joya titulada El hombre demolido, una novela policial ambientada en una sociedad tecnológica del futuro, Bester fue también guionista de cómics –nada menos que Superman y Batman, entre otros–, y se dedicó durante mucho tiempo al periodismo, descuidando un poco su consagración literaria. Irrealidades virtuales reúne sus mejores cuentos (y en realidad casi todos los que escribió). Bester desgrana en esta colección todos los artilugios de la ciencia ficción: viajes en el tiempo, futuros posnucleares, y –con perdón de Asimov– un relato en el que unandroide se pone malo con el calor. Además, esta edición incluye un cuento hasta el momento inédito en castellano: “El diablo sin gafas”, encontrado entre los papeles que dejó Bester tras su muerte en 1987.

Compartir: 

Twitter

 
RADAR LIBROS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.