El desierto y su semilla, de Jorge Barón Biza, tuvo un destino de novela de culto desde su aparición en 2000. Y la muerte de su autor en 2001, confirmando la saga de suicidios familiares, le agregó un halo maldito. Pero pocas veces la mezcla de ficción y autobiografía ha puesto tan al límite la percepción de la mirada crítica. Radar celebra la nueva edición (Simurg) de este libro que irrumpe cíclicamente después de un lapso de clamoroso silencio.