Miguel Angel Bustos, desaparecido en 1976, fue uno de los poetas más inquietos de la generación del ’60. Pero su obra en prosa quedó dispersa en publicaciones de aquellos años y en parte inédita. La reciente recopilación de sus notas y artículos, al cuidado de su hijo Emiliano Bustos, permite rescatar una obra ensayística de enorme variedad y riqueza, un tesoro casi intacto de una época vital, dramática y aún vigente.