La publicación de Lagartija sin cola (Alfaguara) en una edición al cuidado del crítico Julio Ortega permite empezar la reconstrucción del enigma que rodeó la escritura y cajoneo de esta compleja novela de José Donoso. Hallada entre los papeles vendidos por Donoso a la universidad de Princeton, descubierta por su hija Pilar, esta novela acerca de un pintor radicalmente opuesto a la mercantilización del arte fue uno de los misterios de la literatura latinoamericana de los ‘70.