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Sábado, 8 de agosto de 2015

CULTURA / ESPECTáCULOS › TEATRO. PERFECTAS ASESINAS SE PRESENTA ESTA NOCHE EN ARTEóN

Con el código del buen humor

Con la adaptación y dirección de Lauro Campos, el vodevil policial escrito
por el español Alfonso Paso sube a escena con las actuaciones de Dora Irazusta,
Jessie Cianci, Silvia Galizzi, Raquel Etchegaray, Nidia Borelli y Lucas Masan.

 Por Edgardo Pérez Castillo

Realizar un simple repaso por la vastedad de la obra de Alfonso Paso alcanza para comprender que no es menor la reflexión de Lauro Campos cuando asegura que Los palomos puede ser ubicada entre lo mejor del dramaturgo español. Con esa convicción, Campos decidió poner en escena el vodevil policial confiando en la potencia humorística de un trabajo que, rebautizado para la ocasión como Perfectas asesinas, cuenta con las actuaciones de Dora Irazusta, Jessie Cianci, Silvia Galizzi, Raquel Etchegaray, Nidia Borelli y Lucas Masan (quienes contaron con Emmy Reydó en la asistencia actoral), y que hoy brindará su segunda función en Arteón (Sarmiento 778), donde continuará presentándose los sábados de agosto y septiembre, siempre a las 21.

Para el experimentado director y dramaturgo rosarino, este texto de Paso se encuadra entre sus comedias emblemáticas. "Es de lo mejor de Alfonso Paso, que tiene comedias que van a pasar siempre a la posteridad --distingue Campos a este medio--. No tiene importancia nada en esas comedias más que la construcción de la comedia. Hay obras como Vamos a contar mentiras, Usted puede ser un asesino, ésta que hacemos ahora y que argentinizamos con el nombre de Perfectas asesinas. Y después otras como Cosas de papá y mamá, que Niní Marshall hizo con Enrique Serrano, y que puesta ahora tiene el mismo nivel de eficacia, porque habla de que para el amor no hay edades: cuando una persona está sola envejece y cuando se enamora revive, florece. Ese tipo de comedias, tan bien construidas, tienen el dicho de autor puesto en el momento especial. Todo está construido con dichos de autor formidables, maravillosos".

En esta versión de Los palomos, la acción transcurre en un confortable complejo de cabañas ubicado en las afueras de Bariloche, al que las protagonistas son convocadas sin imaginar que terminarán formando parte de un plan perverso. Bajo ese marco, Paso propone un desarrollo dramático que ubica a su obra dentro del vodevil policial, "un género muy especial", según la distinción de Campos, que advierte: "La gente, e incluso la propia gente de teatro, cree que el vodevil es un género donde los actores corren de un lado para el otro sin sentido, entrando y saliendo abriendo puertas. No es esa la esencia del género, sino que los que están en escena al salir dejan pistas falsas para confundir a los que vienen, entonces los que entran toman una pista falsa y se mueven en base a éso, dejando a la vez otra pista falsa para confundir a los que vuelven. Se va armando una mentira, una confusión cada vez más grande, donde nadie se mueve en el andarivel de la verdad. Eso es lo que divierte. En este caso, al ser un policial (porque hay una muerta, luego dos) está el tema del asesinato y esto también activa la ansiedad del público, que por éso se ríe tanto. No hay ningún cabo suelto en la comedia. Hay tanta intriga, ansiedad y carcajada, que realmente hacen de esta comedia de lo mejor de Paso".

Apta para el disfrute de públicos de distintas generaciones --"Los chicos que vieron la obra la siguieron con locura", se entusiasma el director--, la obra se desarrolla respetando los códigos esenciales del humor. "No me gusta decirlo porque es como levantar el dedo, y no soy de esa clase, pero en general es cierto que se equivoca lo que es el humor, la comedia, el juego de la comedia --reflexiona Campos--. Ultimamente he visto muchas comedias donde los actores le hacen un gesto al público, buscan su complicidad como diciendo: 'Ojo que ahora voy a decir un chiste'. O dicen un chiste y después le guiñan un ojo al público, lo miran para decir: '¿Vieron que dije un chiste?' Me parece que se ha confundido, porque en el humor de buena ley los protagonistas de la comedia viven esa situación como si fuera una tragedia. Esa es la esencia del humor: la gente se ríe porque salta por encima de la tragedia. Entonces, para estas protagonistas de la comedia, en realidad tienen que hacerlo como si fuera en serio, como si eso les pasara en serio. Tienen que jugar a que eso les pasa en serio. Y de esa manera, solamente, la gente se va a reír. Por eso se necesitan muy buenos actores y actrices".

En este caso, a las cinco protagonistas se suma Lucas Masan, cuya labor representa otro de los puntos fuertes del espectáculo, según concluye el director: "Desde el transformismo Lucas se ha preparado durante un año, con Emmy y conmigo, para debutar en la comedia. Y lo hace con una propiedad de excelencia, que asombra".

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El director Lauro Campos, responsable de la adaptación de la obra de Alfonso Paso
 
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