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Martes, 22 de mayo de 2007

CORREO

El Espinillo

En Granadero Baigorria, el gran negocio inmobiliario, siempre asociado al poder político, desconoce los límites y la ética, la historia y la cultura. Noventa mil dólares le bastan para comprar el origen mismo de la ciudad y pretender hacerlo desaparecer con toda su gente y su cultura a cuestas. Algo así como convertir el cabildo en un shoping. La Bajada "El Espinillo" es un lugar histórico de la ciudad y su nombre nos remonta al siglo XVIII, ya que antes de ser Pueblo Paganini y luego Granadero Baigorria, este terruño se conocía con el nombre de Paraje El Espinillo.

A mediados del siglo pasado, la Bajada El Espinillo comenzó a convertirse en un barrio que luego fue creciendo ligado al desarrollo de la fábrica de jabones Kop (Palmolive), ya que muchos de sus trabajadores levantaron allí sus casas humildes. El río Paraná también le aportó familias de pescadores con su cultura ligada a la costa, la naturaleza y la resignación. El Espinillo creció solo y forjó su identidad y su cultura conviviendo con obreros, pescadores, familias numerosas, expulsados del sistema y cientos de niños que desde hace 20 años llenan de vida la escuela "2 de Abril" del barrio Santa Rita y se identifican con su lugar de pertenencia y su paisaje. Nadie se preocupó por esas tierras ni por el destino de la gente del Espinillo mientras se remataba el país y se condenaba al hambre y la pobreza a millones de ciudadanos. Ahora, los mismos traficantes, han descubierto la riqueza del Espinillo y volvieron por él con dólares y abogados. El 20 de octubre de 2005, y por la suma de U$S 91.000, los terrenos que componen el Barrio El Espinillo fueron vendidos a un particular por la empresa INVIZA S.A. (radicada en Córdoba), quien a su vez los adquirió de la empresa Colgate en noviembre de 1996. El 13 de diciembre de 2005, la adquiriente de los terrenos (Edith N. Delu, testaferro de la gran empresa inmobiliaria Vanzini) inicia las medidas preparatorias para el futuro Juicio de Desalojo y es en agosto de 2006. Desde esa fecha a hoy, la vida de 50 familias responde al nombre de "Delu, Edith N. Contra Ocupantes o Intrusos Sobre Desalojo" (expte. 1738/06). Hoy, los abogados de "La Propietaria" piden la restitución adelantada de los terrenos. Tres y hasta cuatro generaciones de pescadores y obreros; amas de casas y cientos de niños fueron rebautizados en los tribunales. Sus nuevos nombres son: usurpadores e intrusos con muchas posibilidades de ser definitivamente desalojados. El drama humano, la historia del lugar y la cultura de su gente, pasados por el tamiz del poder se transformaron en un juicio donde solo se discute el concepto de propiedad de la tierra ligado al pago en dinero. El arraigo a la tierra, el derecho a la salud, a la vivienda digna, a la identidad, quedan subordinados al nuevo valor comercial de la tierra. Lo que ayer era un lugar olvidado por el poder político y despreciado por el Dios Mercado, hoy es un lugar codiciado. El mismo poder inmobiliario que lucró históricamente en esta ciudad sin importarle las consecuencias de sus negocios, es el que ahora viene por más, ante la mirada complaciente del poder político gerenciador. No podemos permitir que usurpen y trafiquen derechos, cultura, historia, vidas, sueños y dignidad. No permitamos el desalojo de la bajada El Espinillo.

Vecinos de Barrio El Espinillo

Vecinos Autoconvocados de Gro. Baigorria

Liga Argentina por los Derechos del Hombre

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