Por crear un “ambiente hostil” para los indocumentados generó una crisis política en Gran Bretaña
Marcha atrás en la ofensiva antiinmigrante de May
May negó primero el problema, después justificó la política (“tienen que demostrar que son ciudadanos británicos”), luego acusó a los laboristas (herencia recibida) para terminar ejecutando una penosa marcha atrás que aún no ha terminado.
























