Uso de datos personales

El subsecretario de Comunicación Estratégica, Hernán Iglesias Illia, declaró en 2016, cuando se filtró la información respecto a que el PRO quería tener acceso a los datos personales de los ciudadanos de todo el país, que los iban a usar “para el bien”. Es decir, para comunicar las buenas noticias del gobierno, a diferencia del kirchnerismo que usaba las cadenas nacionales para hacer propaganda política. El funcionario se explayó y dijo que la comunicación gubernamental del macrismo sería segmentada y focalizada para estar a tono con los intereses de los individuos. Vaya si lo lograron. Desde ese momento, y del mismo modo que las empresas privadas como Google o Facebook que sugieren datos en base a búsquedas previas efectuadas por los usuarios, las casillas de mails empezaron a inundarse con correos electrónicos de funcionarios, en sintonía con lo averiguado recientemente respecto de los usos de datos de la Consultora Cambridge Analytica en un caso con repercusiones mundiales. Pero, como ya es norma desde la asunción de este gobierno, el hecho fue invisibilizado por los medios dominantes de comunicación.  

Lo acaecido cotidianamente en la capital nacional es el punto culminante de esa manipulación de los datos con tintes proselitistas. Por caso, el 3 de mayo a numerosos vecinos de la ciudad, entre los cuales nos encontramos varios docentes, nos llegó una invitación. Quienes vivimos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y trabajamos en el ámbito estatal estamos acostumbrados a esta flagrante violación de la privacidad disfrazada de información mediante la cual recibimos varios correos diarios de Horacio, Soledad, Diego, Felipe o Franco. Se trata de mensajes publicitarios de Rodríguez Larreta, Acuña, Santilli, Miguel o Moccia, es decir las principales figuras del PRO en la gestión capitalina, enviados con su nombre de pila como una señal de cercanía. En esta oportunidad la invitación era para una charla este 10 de mayo a las 17.30 en el distrito Audiovisual, en Dorrego 1898, “para charlar con Cris Morena, creadora de las novelas infantiles y juveniles más exitosas de la televisión y compositora de los temas que hoy se cantan en todo el mundo. Hablaremos sobre su trayectoria y su compromiso social con la educación junto a Horacio Rodríguez Larreta, Enrique Avogrado y Soledad Acuña”. 

Las reacciones de indignación de los numerosos grupos de whatsapp de docentes de los cuales formo parte no se hicieron esperar, aumentadas las mismas en tiempos de incumplimientos paritarios, descuento de huelgas y promesa de desintegración de 29 Institutos Superiores de Formación Docente. No obstante, el enojo no es buen consejero a la hora de analizar determinadas cuestiones. Por tanto, creer que la invitación a una estrella del espectáculo que ostenta un especial discurso de autosuperación, es un fiel prototipo del emprendedurismo y que por otro lado hace programas con incuestionable éxito comercial forma parte de una provocación es un error. Más bien habría que pensarlo en estrecha conexión con lo sucedido en materia educativa desde el año 2007. 

Por un lado, la proliferación de discursos de autoayuda y del individualismo “new age”, como demuestra Pablo Vommaro en sus diversos trabajos sobre la construcción política del PRO, forma parte de la búsqueda de la empatía permanente, construye la impresión de que ese partido lleva adelante sus políticas con gente que siempre transmite la idea de ser recién llegados, lo cual les permite identificarse con un alto porcentaje del electorado que descree de la política tradicional. Cris Morena escribió en su twitter haciendo referencia a su presentación: “chicos me ilumina verlos cerca y ver el brillo de sus ojos”. Es una clara demostración del uso que hace de estas corrientes. Por otro lado, las políticas focalizadas al emprendedurismo son otra constante en el Ministerio de Educación de la ciudad primero, y nacional, después. Una nota de La Nación del día 20 de julio de 2017, presenta al nuevo ministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Sanchez Zinny, como un emprendedor educativo. Ese concepto, sumado al de la meritocracia permea todos los documentos oficiales de las gestiones macristas. Desde esta perspectiva, a la incertidumbre debe combatírsela con una dosis de emprendedurismo, lo que llevará al éxito en la vida, siempre medido en dinero.

Lejos de ser una provocación, la invitación a Cris Morena a hablar de educación es parte de una lógica que piensa el proceso educativo asociado a las lógicas de mercado, subordinando el Estado a sus reglas y dictámenes.

* Magister en Ciencias Sociales (Unahur-UBA).


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