
AHORA

No hubo caso. Quienes creían que las imágenes (y palabras) en la frontera de lo lisérgico habían terminado con la salida del investigado por enriquecimiento ilícito Manuel Adorni no podían prever a un personaje como Adrián Ravier. En otro encuentro en Casa Rosada, el vocero protagonizó un penoso cruce con los periodistas acreditados, que le señalaban que “invertir una parte del impuesto de la nafta”, como había afirmado, podía implicar un delito del ministro Luis Caputo. En sus dubitativos intentos de “explicar” y desdecirse, Ravier terminó contestando a cada requisitoria con la misma frase: “Siguiente pregunta”.