
AHORA

“Hacemos un bathrom break”, propuso Alberto Benegas Lynch después de más de cuatro horas de debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda. “No, acá hablamos español”, le retrucaron desde la oposición y el libertario subrayó su desdén: “Si no saben qué es un bathroom y qué es un break...”. La escena trae a la memoria una aguda observación de Arturo Jauretche que definió al tilingo como un producto hueco, “pulido” artificalmente, que se cree superior o refinado pero carece de sustancia propia.