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La sábana blanca con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” desplegaba por la Selección al final del partido con Inglaterra potenció el reclamo popular por la soberanía de las islas. La frase recobró vida y se transformó en un furor impensado. En Google Maps, los usuarios se sumaron a la propuesta de convertirse en guías para recomendar lugares y entraron masivamente a bares, restaurantes, comercios y hoteles de las islas para atiborrar las sugrencias con “Las Malvinas son argentinas” y, de paso, repostear a Messi, la scaloneta y, por supuesto, la icónica bandera.