En la perra vida
En el retrofuturo de una megalópolis japonesa, todos los perros, lejos de ir al cielo, transmiten una terrible enfermedad a través de sus húmedos hocicos, lo que hace que el carismático dictador que la preside decida desterrarlos al infierno de una isla plagada de basura. Ahí, lejos de los amos, los animales reconstruirán su memoria y su dignidad. Este es el arranque de Isla de perros, la segunda película de animación encarada por Wes Anderson en la que Akira Kurosawa es el gran inspirador, tanto de su universo artístico como de la forma de trabajar los guiones. Entre la animación y la fábula, este film de Anderson estrenado mundialmente en el Festival de Berlín, llegará a la Argentina dentro de diez días con toda su carga de humanidad, tan humana como perruna.




















