OPINIÓN
El plan que impulsa el Banco Mundial

Luces de alertas se han encendido en Santa Fe frente a un nuevo intento del gobierno nacional para lograr la implementación en el país de la Cobertura Universal de Salud (CUS), el plan que es impulsado por el Banco Mundial y que apunta a la mercantilización del sistema de salud y la transferencia de recursos al sector privado. En los últimos días, el Movimiento por el Derecho a la Salud denunció que el Ministerio de Salud “chantajea a las provincias” para que adhieran a la CUS a cambio de los fondos que el BM ha prometido otorgar para su aplicación. Incluso que la nación podría interrumpir la ejecución de programas de medicamentos, vacunación y otros ya vigentes. Esto significa que Santa Fe dejaría de recibir hasta el 8% de su presupuesto sanitario, un verdadero atentado contra la salud de los santafesinos de índole claramente anticonstitucional.

Una vez más debemos salir a defender un derecho humano básico que está siendo vulnerado, una vez más estas políticas neoliberales buscan montar un negocio y beneficiar a empresas y prestadores privados a costa de la destrucción de nuestro sistema público de salud, universal y gratuito. La CUS en tanto propone una “cobertura” destinada a las personas que no tienen obra social ni prepaga, no parte de una concepción de la salud como un derecho que se debe garantizar. En realidad, es un “seguro para pobres”, con una canasta básica y restringida de prestaciones que podrán ser brindadas tanto por el sector público como el privado. Hoy, a pesar de las inequidades en el acceso, no hay límites en cuanto a los tratamientos y servicios que cubre el Estado. Si una persona necesita atención recurre a los hospitales o centros de salud más cercanos. Con el nuevo sistema vamos a tener que pagar por lo que antes era gratis y no tendremos a quién recurrir si no podemos costearlo. De este modo, el Estado se corre de su rol como proveedor de servicios públicos de salud y se convierte en un comprador de servicios, ya que la CUS propone financiar la demanda y no la oferta como lo venía haciendo. Se busca transferir al seguro los recursos que se destinaban al sistema público de salud, conformado por los hospitales y centros de atención primaria, abriendo el juego a la competencia. Esto golpea en el corazón del propio sistema porque implica desfinanciar a los hospitales, precarizar aún más a los trabajadores de la salud pública, y desmantelar la estrategia de atención primaria y el trabajo en prevención.

Santa Fe, una de las 15 provincias que aún no ha convalidado la CUS, se encuentra analizando los pro y contra de esta cobertura médica que promueve la Alianza Cambiemos y que ha sido la ruina de la salud pública en los países donde se aplicó. Paralelamente, no es casual que la administración nacional siga retrasando el envío de vacunas, como así también de medicamentos y tratamientos de alta complejidad que pone en riesgo la vida de los pacientes.

 

* Diputada provincial del Partido SI (Solidaridad e Igualdad)

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