Spike Lee en cinco películas
Filma tu aldea

She’s Gotta Have It 

1986

La ópera prima de Spike Lee viajó al Festival de Cannes y se proyectó en la prestigiosa sección Quincena de los Realizadores, donde obtuvo el premio al Mejor Director Debutante. Nada mal para una producción ultra independiente, rodada en 16mm en apenas un par de semanas. La historia de Nora Darling, una chica de Brooklyn, y su relación con tres hombres de cortes muy diversos (“Nola ha elegido crear un monstruo de tres cabezas, seis manos, seis piernas y tres penes”, se dice en un momento), fue la carta de presentación del joven realizador, el retrato de una mujer joven, negra y talentosa que se resiste con uñas y dientes a ser manipulada, etiquetada y, mucho menos, adiestrada. El año pasado, Lee revisitó la historia en una nueva versión seriada para la plataforma Netflix. Vistas en continuado, ambas versiones iluminan los cambios profundos que han tenido lugar en la sociedad estadounidense durante las últimas tres décadas –en particular en lo que hace al rol y al lugar de la mujer–, pero también aquellas otras marcas del prejuicio que permanecen inalterables.


Fiebre de amor y locura

1991

Infinitamente lavado título local para el políticamente incorrecto Jungle Fever original. El inicio de la década del 90 encontró a Lee inmerso en un romance interracial, nueva oportunidad para desmenuzar y describir los prejuicios raciales de la sociedad norteamericana. Wesley Snipes interpreta a un exitoso arquitecto –casado, para más datos– que inicia una intensa relación amorosa con su secretaria, una joven italoamericana (Annabella Sciorra en el papel que la hizo conocida por el gran público, justo antes de su rol protagónico en La mano que mece la cuna). Ambos son echados de sus respectivos hogares por diversas razones –más comprensibles en un caso, revulsivamente racistas en el otro–, pero lo más interesante del film, a pesar de que nunca llega a profundizarlo, es la investigación sobre las razones de la atracción mutua entre los protagonistas: ¿se trata de un deseo y cariño “genuinos” o los estereotipos profundamente enraizados los impulsan a dejarse contagiar por esa fiebre selvática?


Malcolm X 

1992

La biopic “oficial” de Malcolm Little, alias El-Hajj Malik El-Shabazz, asesinado a los 39 años en pleno apogeo de la lucha por los derechos civiles de los ciudadanos negros de los Estados Unidos, Malcolm X fue el sexto largometraje de Lee y su proyecto más ambicioso a la fecha, además del film que terminó de cimentar el prestigio actoral de su protagonista, Denzel Washington. Tres horas y media de duración total para un relato épico que intenta describir aquellos convulsionados tiempos sin olvidar el presente: la película comienza con las imágenes reales de la paliza a Rodney King, evento ocurrido apenas un año antes del estreno de la película, y termina con una nota optimista, celebrando la reciente liberación de Nelson Mandela. A pesar de adoptar un registro más estable y serio que en sus primeras producciones, el realizador logra escapar de las trampas más usuales en este tipo de relatos, transformando el recorrido de su héroe –ciertamente polémico– en reflejo de la tensiones y luchas de toda una sociedad.


La hora 25

2002

“La esclavitud se terminó hace 137 años. Superalo”, afirma el protagonista de La hora 25 en determinado momento. Las tensiones raciales vuelven a hacer eclosión en este largometraje celebrado por la crítica y la cinefilia, pero poco reconocido por el gran público, aunque esta vez no se trata de su tema central. El antihéroe en cuestión en un hombre blanco, Monty (Edward Norton), un traficante de drogas condenado a siete años de prisión, y el relato se concentra en las veinticuatro horas previas al inicio de su reclusión. La despedida de Monty de su padre, de su novia y sus amigos es también la despedida de una ciudad que ya nunca volverá a ser la misma, como parecen afirmarlo las imágenes del ground zero que pueden verse durante la secuencia de inicio (esta fue una de las primeras películas de ficción en hacer referencia concreta al atentado del 11 de septiembre de 2001). Uno de los film menos cercanos al núcleo del canon Lee, pero también una de sus creaciones más potentes a nivel visual y climático.


Una tragedia americana 

2006

Spike Lee abordó la tragedia humana provocada por el huracán Katrina en su aporte artístico y político más profundo en años. Esta miniserie documental de cuatro horas producida por la cadena HBO logró exponer, conmover y convencer al espectador de que las desastrosas consecuencias del fenómeno climático pudieron haberse reducido en gran medida, de no haber mediado la ineficacia gubernamental, la más desagradable de las politiquerías y la desconsideración hacia un importante grupo de ciudadanos, en su mayoría negros y pertenecientes a las clases bajas. El documental también señala que el desastre pudo haberse transformado en el inicio de un genocidio cultural, los primeros pasos de una desaparición gradual del espíritu de Nueva Orleans. Hay algo inasible, parece decir Lee, que se quebró junto con los diques, y que ni la afluencia de los turistas ni el voluntarismo podrán recomponer fácilmente; algo que sólo la fuerza de voluntad de sus habitantes, quizás luego de un par de generaciones de cuidados intensivos y curaciones, podrá comenzar a reconstruir.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ