Albumina
Un descomunal espacio propio

“Este sitio está destinado a convertirse en la fuente más completa de obras de arte de pintoras, grabadoras, escultoras…  ”, asegura el team de especialistas detrás de A Space of Their Own: venidera plataforma gratuita, suerte de museo online, que reunirá vida y obra de ¡cantidad! de artistas mujeres de Europa y Estados Unidos; específicamente, aquellas que trabajaron activamente entre los siglos 15 y 19. Muchas –la vasta mayoría, mal que pese–, injustamente borradas de la historia, negado su merecido lugar en el panteón del arte por el mero hecho de haber nacido mujer. Así, se propone la inminente web –con lanzamiento previsto para los primeros meses del año próximo, que lleva su nombre en honor a A Room of Their Own, fundacional ensayo feminista de Virginia Woolf– dar público acceso a cualquier persona del globo interesada en descubrir piezas en altísima resolución que, de otro modo, posiblemente languidecerían en depósitos de museos. 

Liderado el proyecto por la profesora Adelheid Gealt, cuenta la damisela que –solo hasta la fecha– han sistematizado bio y obra de 650 mujeres, incluidos algunos talentos prácticamente ignotos. Césarine Davin-Mirvault (1773-1844), pintora francesa de retratos y miniaturas, un ejemplo. Otro es Sor Juana Beatriz de la Fuente, monja mexicana de fines del siglo 18, cuyo óleo más conocido –El árbol de la vida– está en poder del San Antonio Museum of Art. No faltarán en el sitio creaciones varias de la italiana Sofonisba Anguissola, antaño alabada por Miguel Ángel, contratada como pintora de la corte del rey español Felipe II, admirada por el artista flamenco Anthony van Dyck, cuyo nombre cayó en el olvido…   salvo, cabe suponer, para connoisseurs del arte renacentista.

“Esperamos que gracias a este proyecto, donde reunimos imágenes y datos realmente sólidos, el trabajo de estas artistas –y los obstáculos que debieron superar como tales– sean más conocidos y, con viento a favor, genuinamente apreciados. Aún quedan por ‘excavar’ obra de mujeres como Agnese Dolci, Chiara Varotari...; de las que poco se sabe, pero de las que va apareciendo más y más información”, se entusiasma Gealt, y comparte: “Es un proceso lento, sí, pero de suma importancia. Finalmente, nuestra esperanza es que, con el tiempo, muchas de ellas se vuelvan mainstream”. Por lo demás, vale decir que el esfuerzo recopilatorio –que devendrá enjundiosa base de datos ilustrada– es una propuesta colaborativa entre la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, y la Fundación Advancing Women Artists (AWA), organización sin fines de lucro con sede en Florencia que se dedica a la identificación, restauración y exhibición de piezas de artistas femeninas.

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