La identificación de las víctimas

El Equipo Argentino de Antropología Forense exhumó a los NN devueltos por el mar y pudo probar la vieja sospecha de que eran víctimas de los vuelos de la muerte. El trabajo fue realizado en los cementerios de Lavalle, Madariaga y Villa Gesell, los tres más cercanos a los lugares donde aparecieron los cuerpos. El EAAF es una ONG creada en 1984 como respuesta a la necesidad de identificar tumbas NN sospechadas de contener restos de desaparecidos. El equipo, con gran prestigio a nivel mundial, llevó su trabajo al resto de Latinoamérica, Bosnia, Angola, la ex Yugoslavia y Kurdistán, además de trabajar en el reconocimiento de los restos del Che Guevara en Bolivia.

En el caso particular de los cadáveres en las playas bonaerenses, el Equipo pudo proceder gracias a que la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires autorizó en 2004 la exhumación de quince cuerpos encontrados entre 1977 y 1978. Después de un largo trabajo, varios de ellos pudieron identificarse: la monja francesa Léonie Duquet y las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Ángela Aguad, Esther Ballestrino y Mari Ponce fueron algunas.

“Aunque es imposible establecer un número preciso, hablamos de miles de personas arrojadas en los vuelos de la muerte. Igualmente de los que se tienen registro son unos cincuenta cuerpos, aproximadamente”, explica Maco Somigliana, miembro del Equipo Argentino de Antropología Forense. 

La primera tanda de hallazgos se produjo en diciembre de 1977, cinco en total, entre ellos los de distintas Madres de Plaza de Mayo y el de Duquet. Pero exactamente un año después fue cuando se produjo la mayor cantidad de hallazgos. “Que los cuerpos hayan aparecido en un mismo mes de dos años distintos puede responder a distintas teorías. Una es que en ambos casos se habían registrado fuertes sudestadas en los días previos, pero también puede tener que ver con que en diciembre hay más gente que en otras épocas del año, y por lo tanto existían más posibilidades de que los cadáveres puedan ser vistos”.

En diciembre de 1978 se registraron once cuerpos en el Partido de La Costa, pero a estos se les agregaron tres en Pinamar y uno en Villa Gesell, distrito en el que se cree que hay al menos un cuerpo más por identificar. Esta cifra tiene que ver con los datos documentados en la burocracia estatal (como las actas de los cuerpos de bomberos, las pericias policiales o los cementerios), aunque a juzgar por los comentarios de distintos testigos presenciales está claro que hubo otros cadáveres que no quedaron asentados en papeles.

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