Después de un año de obra para "centennializar" el espacio, hoy reabre el C.C.Recoleta
"Una nueva construcción de sentido"
Desde las 18 habrá baile, juguetes, hip hop, booktubers, freestyle, cómics y videojuegos en un espacio orientado a los sub-20.
La muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vvLa muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vvLa muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vvLa muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vvLa muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vv
La muestra curada por Juan Pablo Cambariere expone los juegos y juguetes como un diálogo entre cielo e infierno.vv 
Imagen: Cecilia Salas

“Acá pasaron por primera vez cosas que muchos no entendían, como La Organización Negra o cuando Liliana Maresca organizó la Kermesse y no paraba de venir gente”, rememora Luciana Blasco, subsecretaria de Políticas Culturales y Nuevas Audiencias del Centro Cultural Recoleta, que hoy está reinaugurando tras un año de obra. “El Recoleta no selecciona artistas, detecta escenas donde pasa algo con carga magnética e invita a los que están ahí a venir, a hacer propio el lugar”, dice. A partir de las 18 y hasta la medianoche habrá música, poesía comandada por mujeres, muestras, cortos, karaoke queer, feria de fanzines y cómic, break dance, shows de beatbox, batallas de rap y teatro. Y también vuelve el ciclo Por amor al baile, organizado por Villa Diamante, con Juan Ingaramo como invitado.

“Para la reapertura planeo hacer varios sets, todos bien veraniegos con mashups y remixes nuevos que hice últimamente. Además se suma CehacheRespira a rapear en mi set, que siempre es muy divertido”, dice Villa Diamante, que está planificando la gira europea con Puente, además de seguir con las presentaciones en formato dúo con amigues: “RumboTumba el mas folklórico digital, con Wewi de Femina el más electrónico y con CehacheRespira el más urbano, las diferentes caras de este diamante”.

Durante ese año se adaptó el edificio para alojar las nuevas escenas culturales, con espacios dedicados íntegramente a los adolescentes y el hip hop. También se incluyó una sala de dibujo, una zona de estudio, un espacio de ocio y recreación, y una tienda de diseño argentino contemporáneo, además de la Terraza, el Cine, el Laboratorio Musical, el Centro de Investigación, la Residencia para Artistas, la Capilla y las salas de exhibición dedicadas a las artes visuales.

El diseñador gráfico y artista plástico Juan Pablo Cambariere es el curador de una muestra en la que participan artistas del colectivo Doma, Grupo Bondi, Elliot Tupac, Pum Pum, Pica Pau y la francesa Séverine Hubard. “Hay una capilla de lo que era el claustro del museo, y formé una especie de cielo e infierno con dos artistas que me pareció que podían representar un poco esas antípodas”, cuenta Cambariere, diseñador del NO, y quien además distribuyó el resto de los artistas por el lugar con los colores de un arco iris.

Cambariere habla también del fenómeno de los Art Toys, y dice que existieron siempre, desde Joaquín Torres García hasta Leonardo da Vinci. Pero hay un fenómeno que comenzó en los ‘80 y en los ‘90 y tiene varios exponentes argentinos, algunos de los cuales participarán de esta reapuertura. Lo que se proponen en general estos juguetes es ir un poco más allá que resolver una situación de darle algo a un niño. “Lo que buscan estos objetos es generar otra vuelta, otro tipo de reflexión, es interpelar un poco más a la persona que los observa. Arranqué con los niños pero la realidad es que por lo menos el 50 por ciento de las personas que consume este tipo de objetos son gente que consume diseño; son adultos, coleccionistas”, cierra el diseñador.

Otra de las apuestas es En Clave 13/17, un comité de chicos y chicas de 13 a 17 años, que son curadores y programadores del contenido adolescente de cada domingo y del festival Clave, que se celebra anualmente e involucra música, poesía, artes visuales y nuevas expresiones centennials como el cosplay, los fan dancers del k-pop, el gaming o los booktubers. Además, hay ferias de literatura juvenil, talleres de cine, foto, cómics, muestras, instalaciones y shows cuyos protagonistas son adolescentes de 13 a 17 años. “Hay una construcción de sentido nuevo en los jóvenes. YouTube funciona como un canal de televisión que te da gratis toda la infraestructura para transmitir pero no te asegura la audiencia. Cada youtuber construye su audiencia y lo hace señalando, tocando emociones relevantes para generar una comunidad de manera horizontal”, finaliza Blasco.

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