OPINIÓN
El grito de Villa Ocampo

Los Rosariazos y el Cordobazo son continuidad de una lucha que se inició en el norte profundo de nuestra provincia, la Marcha del Hambre de Villa Ocampo, el 11 de abril de 1969. A cincuenta años de aquellos hechos de dignidad y lucha, vendría bien que en las escuelas, los medios, los sindicatos y las legislaturas se promueva esta fenomenal historia de solidaridad y rebeldía ante los planes de ajuste.

"Una ola incalculable de clamor de justicia, de fuentes de trabajo, pan y tranquilidad, se oye en el Norte. Villa Ocampo dio un grito de alerta y hoy se debate entre la vida y la muerte su suerte definitiva. Sin embargo sus hombres y mujeres no se resignan a ser un pueblo fantasma. Los pueblos que no luchan merecen ser esclavos", decía el semanario "Ocampense", el 5 de enero de 1969.

Medio siglo después de la Marcha del Hambre en Villa Ocampo y a cien años de la primera huelga en La Forestal, las inundaciones y la sequía que se repiten en la geografía del norte profundo santafesino son consecuencia de las nuevas forestales que imponen los que ganan con la depredación del medio ambiente y la escasa valentía política para enfrentar esos intereses concentrados.

* Escritor, periodista, diputado provincial por el Frente Social y Popular.

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