OPINIÓN
Un intento de castigar a los más desprotegidos

"Es posible cruzar un río sobre un madero, no sobre una viruta"

Pierre Legendre

 

--Seño, cuando yo salga de acá (haciendo referencia a la cárcel) vos me vas a saludar?

--Claro, como a todxs mis alumnxs.

Se quedó mirando, y sonrió.

Y la docente se queda pensando ¿qué hemos hecho lxs adultxs con nuestrxs niñxs?

¿Por qué algunxs son niñxs y otros, menores? ¿Qué hicimos de las instituciones que tantos adultxs no pudimos cuidar de ellxs? ¿Por qué creemos que no tenemos responsabilidades con lxs recién llegados? Y tantas preguntas más...

La llegada del cachorro humano a la vida hace que todxs lxs adultxs nos hagamos cargo de su crianza, de su filiación, de su inscripción en el mundo. Hacer de ellxs uno de nosotrxs, es decir, que lxs recién llegados encuentren un mundo que los cobije y les asegure "Vos sos de éste lugar" "vos perteneces a éste sitio".

Tenemos una deuda con nuestrxs recién llegadxs, porque ellxs nacen dos veces: les nacen a sus familias pero también les nacen al mundo. Este segundo nacimiento nos obliga a involucrarnos, a pensar y actuar de manera tal, que "INSTITUYAMOS LA VIDA" que hagamos a todxs lxs niñxs herederxs. Porque millones de niñxs nacen herederxs, ellos accederán a la salud, educación, alimentos, recreación, vivienda, vacunas, etc. Pero otrxs millones de niñxs nacen desheredados, privados de todo lo que los herederos tendrán.

Estamos en un momento de la vida de nuestro País en el que se pretende desconocer a lxs niñxs como sujetos de derechos. Se busca instalar nuevamente sobre ellxs, un sistema de tutelaje que lejos de resolver las problemáticas de la inclusión y garantía, profundiza la injusticia. Podríamos decir sin temor a equivocarnos que hay un claro intento de castigar a lxs más desprotegidxs.

Decíamos que todxs lxs adultxs somos responsables de lxs niñxs. Pues bien: el Gobierno Nacional desconociendo las normativas vigentes, Ley 26 061 de protección integral y la convención internacional de los derechos de los niños, pretende bajar la edad de imputabilidad, condenando y encarcelando a aquellxs que nacieron deheredados. Pero bajar la edad de imputabilidad solo nos hará peores como sociedad, porque millones de adultxs no habremos sabido cómo cuidar a lxs que llegan.

Creemos que el sujeto y la civilización se copertenecen mutuamente, por tanto, cada sujeto es hacedor de manera individual y colectiva de las instituciones que la regulan. Por esta razón coincidimos con el doctor Eugenio Zaffaroni, que en el libro La cuestión criminal expresa: "El poder punitivo no resuelve el conflicto sino que lo cuelga, como una prenda recién lavada que se tiende hasta que se seque. Encierra al agresor un tiempo y lo suelta cuando el conflicto se secó. Es cierto que podría matarlo pero en ese caso no haría más que dejar el conflicto colgado para siempre.

El modelo reparador es de solución horizontal y el punitivo, de solución vertical. Éste último aparece cuando las sociedades van tomando la forma de ejércitos con clases, castas, jerarquías.

Lo punitivo solo refuerza la autoridad de quien la ejerce, no resuelve nada. Es necesario, garantizar el cumplimiento de las leyes vigentes, reformular las instituciones y desmantelar algunas estructuras (demasiado rígidas) que constituyen un obstáculo para garantizar derechos.

Todos los programas de educación, salud, recreación e inclusión que había en funcionamiento, éste gobierno los ha desmantelado. Eran esas políticas las que garantizaban la inclusión.

Desde el gobierno nacional se plantea la baja de la edad de imputabilidad, que es deliberadamente engañosa y busca confundir a la población. Lxs trabajadorxs nos oponemos a un sistema que solo excluye y sostiene que la vida digna es para algunxs pocxs.

Lxs adolescentes no son los responsables de los actuales problemas de seguridad, en general, son sus principales víctimas. 

Nuestra CTA de los Trabajadores siempre ha sostenido la necesidad de un sistema de justicia especializado para les jóvenes, el que debe tener un enfoque centrado en la prevención del delito, antes que uno basado en la represión y el castigo punitivo.

Las normas internacionales remarcan la necesidad de promover un sistema de justicia juvenil orientado a la reintegración de les adolescentes. Es sumamente importante que Argentina tenga una Ley de Justicia Penal Juvenil en línea con los estándares internacionales. Los estándares internacionales para la justicia juvenil unánimemente consagran como objetivo principal la resocialización de les jóvenes y la no profundización de sus condiciones de vulnerabilidad.

Es importante que nuestro país implemente políticas públicas orientadas a la reinserción social, que ofrezcan a les adolescentes oportunidades de desarrollo y el cumplimiento de sus derechos -como la educación, la salud, la recreación-  para la inclusión en un proyecto de vida que los aleje del delito y los riesgos que esto implica para ellos y terceros.

Focalizar cualquier sistema en el castigo y en la baja de la edad de imputabilidad es un discurso engañoso, falso y distractorio. Se realiza un descorrimiento de las graves condiciones en que viven muchxs jóvenes y se los intenta responsabilizar de la carencia de presencial del Estado en sus funciones básicas.

No nos haremos eco de esta discusión aviesa, sólo reafirmamos nuestro compromiso con lxs jóvenes y la necesidad de políticas públicas reales. La baja de la edad, además, nos haría transgredir nuestra Constitución Nacional y Tratados de derechos humanos.

Y si bien bregamos por la necesidad de crear un nuevo Régimen Penal Juvenil que reemplace a la ley 22.278 sancionada por la última dictadura militar, nos oponemos a la idea regresiva de bajar la edad de punibilidad. El actual sistema no ofrece las necesarias garantías del debido proceso a los jóvenes, y se mantiene en un terreno de intervención tutelar e indefinido, tanto desde lo normativo como de las prácticas judiciales que podría traducirse en la restricción de derechos y afectación de garantías del adolescente.

Debemos reforzar el sistema de protección y mantener en 16 años la edad mínima de responsabilidad penal de los adolescentes.

Para que los adolescentes no vuelvan a delinquir, el Estado debe activar la prevención antes que la represión. El sistema penal no fue creado para dar respuesta a problemas que corresponden a las políticas sociales. Ello exige reforzar políticas sociales que promueven la inclusión, la educación, el deporte y la salud de los jóvenes como estrategia para lograr la prevención del delito juvenil.

El propio Comité de los Derechos del Niño de la ONU, en sus Observaciones a Argentina de junio de 2018, hizo hincapié en que "la ley penal juvenil no debe incluir disposiciones que puedan endurecer las penas o reducir la edad de responsabilidad penal". Y agregó: "preocupa también" el hecho de que "hace años Argentina ha sido interpelada por los organismos internacionales de derechos humanos a aprobar un sistema de justicia penal juvenil que brinde garantías a los jóvenes en conflicto con la ley penal".

"El hombre viene al mundo para asemejarse al hombre", dice Pierre Legendre. ¿Eso somos entonces: castigadorxs seriales? Nadie puede crecer como sujeto de derecho, con un proyecto de vida que le permita desarrollarse, sino tiene una razón para vivir.

Nos oponemos a la baja de la imputabilidad desde el paradigma de la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.

Lxs nadies, terminan en la cárcel.

Las víctimas de un capitalismo salvaje terminan en la cárcel.

Decimos No a la baja de la imputabilidad.

 

* Secretaria Adjunta/CTA Regional Santa Fe.

** Abogada CTA.

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