Omitir para ir al contenido principal

Clint Eastwood construye en La mula una imagen crepuscular de ser hombre en el siglo veinte.

Dueño de nada

El protagonista de La mula se sienta al volante de una vieja camioneta Ford, acciona la palanca de cambios, mira por el espejo retrovisor y sale marcha atrás, todo con la parsimonia y precisión de