Los despidos y las suspensiones de trabajadores se duplicaron en 2018
El año de la destrucción del empleo
El informe anual del CEPA relevó un incremento de los despidos y las suspensiones del 91 por ciento respecto de 2017. Las cesantías abarcaron tanto al sector público como al privado. La industria es la actividad más afectada, con 37 mil trabajadores damnificados.
Imagen: Bernardino Avila

En 2018 hubo 69.696 despidos y suspensiones, a un promedio de 5800 nuevos casos por mes durante todo el año. Si se consideran los datos de 2017, las cesantías de 2018 superaron en 33.162 casos a las del año anterior. Esto representa un incremento del 91 por ciento (si se compara el último bimestre de 2018 con igual período de 2017, el aumento es de más del doble, un 104 por ciento). La destrucción del trabajo afectó a todos los sectores, tanto en el ámbito público como en el privado, pero el sector más dañado, por lejos, fue el de la industria. Otro dato que ilustra las tremendas consecuencias de las políticas de Cambiemos sobre el entramado laboral es que 1 de cada 8 despidos fue consecuencia del cierre de empresas, proporción que en la manufactura aumenta a 1 de cada 6.

Las cifras son parte del informe anual de despidos y suspensiones elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), un relevamiento que da cuenta de un año que para los trabaja dores y la producción fue de caída libre y sin red.

“En 2018 se superpusieron dos procesos. En los primeros dos meses del 2018 los despidos del sector público fueron más significativos, pero luego el deterioro se trasladó al sector privado. En los últimos cuatro meses del 2018, el aumento de los despidos y suspensiones en las empresas privadas se disparó”, señala Hernán Letcher, director del CEPA.

En este marco, las previsiones para este año no son mejores. “Ningún indicador macroeconómico hace imaginar una evolución positiva del empleo. Está prevista una caída de casi 10 puntos en la inversión y una caída del consumo. Y está previsto un ajuste muy significativo en términos de obra pública, lo que hace estimar un escaso dinamismo en el sector de la construcción. Para el sector público han establecido mecanismos para impedir nuevas contrataciones además de cumplir con el pedido del FMI de reducir las plantillas de trabajadores públicos. Es decir, uno no puede preveer crecimiento del empleo en ningún sector”.

Más despidos 

El informe abarca despidos y suspensiones. Si se desglosan, se ve nítidamente que la pérdida del empleo fue la norma –un 74 por ciento–, mientras que los ceses temporarios, que implican la posibilidad de mantener la fuente de trabajo y durante los que se sigue percibiendo un porcentaje del salario, sólo representaron el 26 por ciento de los casos.

La pérdida de empleos puede desglosarse por actividad, con lo que queda este ranking:

  • La industria despidió y suspendió a 37.341 trabajadores.
  • El Estado cesanteó a 16.303 personas, sumando a las empresas del capital estatal y las reparticiones de la órbita del Poder Ejecutivo.
  • Las empresas de servicios se desprendieron de 13.470 empleados.
  • La construcción tuvo 1581 casos y el sector primario hizo lo propio con 1001 personas.

Expresado en porcentajes, esto significa que los despidos y suspensiones de la industria fueron el 54 por ciento del total de los casos. Le siguió el sector público, que entre los del Poder Ejecutivo y las empresas del Estado provocaron el 23 por ciento de las rescisiones. En tercer lugar, el sector servicios generó el 19 por ciento de los despidos y suspensiones.

El doble 

De la comparación 2018 vs. 2017 surgen 33.162 despidos y suspensiones más (lo que implica un incremento de 91 por ciento en este año con respecto al anterior). 

El análisis dedica una sección aparte a los dos últimos meses del año, cuyos datos el CEPA acaba de procesar. En noviembre y diciembre de 2018,  las desvinculaciones y suspensiones llegaron a 9727 casos, más del doble respecto del mismo período del año anterior, cuando habían sido 4758. La expulsión del empleo dio así un salto en el ultimo bimestre del año, alcanzando los 4969 casos, un incremento del 104 por ciento con respecto al 2017.

Fue un período en el que se destruyeron, marcadamente, los empleos privados, situación graficada por el cuadro “Porcentaje de despidos y suspensiones por sector” (ver aparte), que muestra que el sector industrial y el de servicios, sumados, concentraron el 83 por ciento de los despidos y suspensiones.  

En la industria

Los trabajadores de la industria, que ya habían sufrido un fuerte desmembramiento en 2017, atravesaron un 2018 más brutal aún, con 3108 despidos y suspensiones mensuales en promedio. El año arrancó con despidos, pero que no superaban los del año anterior; luego, a partir julio las rescisiones aumentaron drásticamente en un proceso del que todavía no se ve el freno. Es decir que hubo un proceso de despidos continuos con un agravamiento desde mediados de año.

El informe remarca que en el último bimestre de 2018 las expulsiones fueron protagonizadas por la industria, que motorizó el 40 por ciento de los casos. 

Cierres

Los despidos por cierre de empresas o plantas alcanzaron la cantidad de 9210 casos. Un dato a retener es que 1 de cada 8 despidos durante 2018 se relacionaron con cierres. En el caso de la industria, la proporción fue aún mayor, de 1 de cada 6 casos. 

Pasando lista

La sangría puede ser mirada por actividad. Si se sigue ese procedimiento, pronto aparecen marcas de renombre, empresas que no son un tallercito Pyme. En la industria, con un total de 37.341 despedidos y suspendidos en el año, sufrieron el mayor impacto de la recesión los trabajadores del sector automotriz y autopartes (hubo suspensiones en General Motors, FIAT, Renault y Volkswagen y despidos en Itec y Metalpar). El sector textil tuvo despidos en Alpargatas, Karavell, Coteminas, Adidas, Cadein y Gaelle. Entre los casos de alimentos y bebidas, sobresalen los de Ingenio San Isidro y el Tabacal, Alijor, La Campagnola, Alco Canale, Nestlé y Villa del Sur. El sector electrónica y electrodomésticos tuvo despidos en Eskabe y suspensiones en Electrolux y Mabe. El sector metalúrgico, que arrastra una crisis continua, tuvo despidos en Emepa, Epson, Stockl, Indequil, Rheem y la Metalúrgica Tandil.

En los servicios, los despidos y suspensiones más numerosos se registraron en el sector del comercio, que concentró el 55 por ciento de los casos. Los supermercados Walmart, Disco, Jumbo, Carrefour y Coto fueron algunos de ellos. En la construcción los casos consignados son los de Cartellone y Homaq y en el sector primario se concentraron en la actividad pesquera, en las empresas Centauro, Chiarco, Pescados y Mariscos Patagónicos, Poletti y Valastro.

En el Estado

En el sector público hubo despidos en entes descentralizados como el Conicet, Vialidad, INTI, Coros y Orquestas y el Senasa. En el Poder Ejecutivo, rescindieron contratos en los ministerios de Agroindustria, Desarrollo Social y Economía, entre otros. También hubo ajustes en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y en las municipalidades, y en empresas de capital estatal como YCRT, Ferrobaires, Nucleoeléctrica Argentina, YPF, Fadea y Fabricaciones Militares.

Constatación

Los datos finales del relevamiento que mide el deterioro del trabajo industrial privado fueron confrontados por el CEPA con los del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El registro oficial de altas y bajas laborales y el informe del CEPA coinciden hasta julio del año pasado. Luego, el CEPA –que incluye en su números cifras aportadas por gremios, Cámaras Empresarias y publicaciones periodísticas– computa para el período noviembre 2015 a diciembre de 2018 despidos que ascienden (siempre en la industria) a 89.938 despidos. El SIPA computa, por su parte, 125.311 trabajadores menos para el mismo período. 


Evolución de despidos y suspensiones mensuales del sector público y privado durante 2018


Porcentaje de despidos y suspensiones por sector de actividad durante 2018

 


Evolución mensual de despidos y suspensiones en la industria durante 2017 y 2018

 

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