Quince pequeñas discográficas montaron un festival autogestivo para mostrar sus artistas
Los sellos indie versus la crisis
Este fin de semana habrá feria, charlas y recitales en Galpón B, para resistir el contexto, compartir data y hacerse visibles.
El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo".El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo".El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo".El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo".El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo".
El Festival de Sellos también busca poner en duda "los casos exitosos que el mercado nos vende todo el tiempo". 
Imagen: Cecilia Salas

En octubre de 2015 se juntaron tres decenas de disqueras y bandas independientes para hacer el Festival de Sellos en La Sala, un lugar frente al Parque Centenario que fue copado durante dos días. La idea era muy buena: replicar en el circuito under el formato de feria que tan bien funciona en otros ámbitos de las industrias de la música y de la cultura en general. Sin embargo, aquel evento fundacional fue discontinuado y quedó en la nada. Hasta este fin de semana, cuando la iniciativa resurgirá para ofrecer su segunda edición durante el sábado y el domingo en Galpón B (Cochabamba 2536), en un nuevo intento por generar encuentros e intercambio en las bases más cimentales de la escena indie.

“En todo este tiempo que pasó desde el primer festival, algunas de esas bandas y sellos crecieron y migraron a otros ámbitos, otras desaparecieron y varias seguimos en la lucha. La intención es volver a retomar la propuesta de encontrarnos para ver qué pasa después de años que no fueron tantos, aunque en el medio cambiaron muchas cosas. No sólo por la crisis y las dificultades para tocar sino también por las nuevas formas de escuchar música que se fueron imponiendo”, asegura Pablo Rivas, organizador y portaestandarte del evento.

Pablo es diseñador, productor y músico, entre otras cosas. Y trabaja activamente en Solo Le Pido a Dior, uno de los 16 sellos que participarán de la feria y aportarán bandas a los dos escenarios que se montarán en Galpón B. “Solo Le Pido a Dior tiene un catálogo bastante grande, de treinta bandas, aunque muy pocas editan en formato físico”, cuenta Rivas como ejemplo de la forma en la que los hábitos de consumo musical también terminaron alterando los métodos de producción discográfica. “De todos modos sigue habiendo un público interesado en el disco como objeto, incluso como fetiche, entonces el ‘negocio’ de los sellos independientes, por decirlo de alguna manera, es venderlos en los shows de las bandas que edita o colocarlos en disquerías de ese circuito.”

Además de Solo Le Pido a Dior, del Festival de Sellos participarán AO Discos, Compañía Discográfica Cosmodemónica, Feminoise Latinoamérica, Fuego Amigo Discos, Inerme Discos, Lagunera Discos, Lo-Fi Records, Mínima Discos, Pistilo Records, Polvo Bureau, Postales Discos, Prius Discos, Sin Tierra Discos y Viva Nada Records. Todos tendrán su puesto de venta y, además, al menos una banda en escena. El sábado tocarán Los Negros, Marton Marton, Justo antes de la guerra con los esquimales, Lou Baumann, Fonez, Feminoise y Juvenilia. El domingo estarán Península, Los Sagan, BR1, Valle, Tildaflipers, Hiroshima Dandys, Los Posibles y Gente Conversando. Una grilla que además rompe con el unitarismo porteño, ya que incluye a artistas de procedencias tan disímiles como Chaco o Chascomús.

La idea de montar dos escenarios en un mismo lugar responde a la diversidad de propuestas y estructuras. “Nos pareció una manera de plantear cierta convivencia y, al mismo tiempo, la mejor forma de poner a la mayor cantidad de bandas sin que terminara siendo un festipunk de esos de Cemento, donde entrabas a las 8 de la noche y te ibas a las 5 de la mañana”, dice Pablo Rivas, con ironía. Y además de la feria de sellos, el organizador resalta la oferta de charlas y actividades por fuera de Galón B. “Estamos cerrando para hacer un acústico en la disquería que el sello Inerme Discos tiene en una galería de Santa Fé y Pueyrredón, y también una charla entre los sellos para compartir las realidades que vivimos”, promete Pablo. “Este encuentro también tiene que servir para que compartamos entre nosotros las formas que encontramos para seguir adelante y patear esta realidad, y también para desengrupirnos sobre lo que es el mercado y los casos exitosos que nos vende todo el tiempo.”

El Festival de Sellos demuestra que hay bandas, estructuras y esfuerzo colectivo para producir música de manera independiente. ¿Existe un público dispuesto a valorar ese esfuerzo y consumirlo?

--Lo comparo con las ferias de libros independientes, pero sobre todo con el circuito de teatro off. Existe en esos ámbitos una cuestión endogámica que también se ve en la música: la circulan músicos o bichos de disquería. Por eso impulsamos este tipo de comuniones que también buscan romper un poco esa endogamia de la fechita que cada uno hace por su parte. Lo que logran o al menos pretenden las ferias de toda actividad cultural es que la gente se acerque y pueda ver que hay algo en movimiento. La otra opción es esperar a que un ajeno lo haga, organice y convoque... Aunque no creo que eso ocurra con las bandas que me gustan a mí.

* Sábado 16 y domingo 17 en Galpón B, Cochabamba 2536.

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