El Sexteto Irreal toca hoy en teatro La Comedia
Dejar lugar a lo inexistente
El grupo hace de la improvisación un lugar de encuentro, con referencias musicales diversas y un repertorio cambiante.
Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea.Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea.Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea.Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea.Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea.
Irreal surgió entre Axel Krygier y Christian Basso y suma a Terán, Schaller y Samalea. 

Son contadas y celebradas las actuaciones del Sexteto Irreal. Y Axel Krygier, uno de sus ¡cinco! integrantes, dice que no conoce el teatro La Comedia y que ya tiene ganas de estar por allí. El increíble sexteto se presenta hoy a las 21 en la sala de Mitre y Ricardone, con lo mejor de un repertorio que articula funk, tango, folklores diversos, ritmos latinos, con la puerta abierta para lo que suceda en el momento: "Cada presentación del Sexteto es única, porque a pesar de que hay temas, de que hay un repertorio, la mayor parte del show es bastante imprevisto (risas). Así que esperamos nos acompañen con su energía para hacer de esto un lindo ritual", agrega Krygier.

Junto a Christian Basso (bajo), Alejandro Terán (bronces y cuerdas), Manuel Schaller (samplers y theremin), Fernando Samalea (batería y bandoneón), Krygier completa con teclados y vientos a este peculiar quinteto con nombre de seis. "Nuestra historia comienza con encuentros entre Cristian (Basso) y yo. Yo volvía de vivir en España, de terminar un proyecto de banda, y Cristian también. Estábamos un poco cansados de tirar del carro de una banda. El hecho de tener una banda es a veces mucho trabajo y en ese momento no era fácil. Nos dijimos: tengamos una banda en donde yo pueda ser tu músico y vos puedas ser el mío, que sea por puro placer. Y convoquemos a gente que quiera hacer una banda. No hagamos de esto un proyecto solista de ninguno, sino que sea un proyecto más colectivo", explica el músico.

"Cada tema tiene un tiempo indeterminado. Si bien con algunas pautas, siempre tenemos la costumbre de dejar lugar para temas no existentes".

--¿Cómo fueron esos primeros ensayos?

--Empezamos a armar el repertorio usando temas tanto de Cristian como míos. Yo venía de estar en Barcelona, improvisando mucho sobre DJ's, desarrollando la improvisación pero más allá del jazz, una improvisación más dance, si se quiere, más libre. En el primer concierto que hicimos habían pasado 20 minutos y ya habían terminado todos los temas que teníamos. Ahí empezó la verdadera historia del sexteto. Dije 'sigamos adelante; síganme los buenos'. Tiré unos acordes y nos pusimos a inventar en el momento, sin ningún tipo de condición. Así terminamos ese show, habiendo improvisado un 70% del concierto. Y así seguimos en esa vertiente. Nos dábamos cuenta de que las cosas que salían eran muy divertidas y llevaderas. Desde ese entonces continuamos con esa modalidad. Tenemos temas pero cada tema sirve para ser desarrollado por tiempo indeterminado (risas), si bien con algunas pautas. Siempre mantenemos la costumbre de dejar lugar para temas no existentes en la lista.

--Cada uno de ustedes tiene trayectorias paralelas, ¿qué les fue aportando la experiencia del Sexteto?

--Lo que se da es básicamente comunicación y sintonías. Estar en sintonía con el otro, para poder bailar y cantar juntos. El hecho de ensamblar es algo mágico, muy agradable. Eso es muy potente cuando vamos en una dirección. Siempre mantenemos la costumbre de dejar lugar para temas no existentes en la lista.

--Cada uno de ustedes tiene trayectorias paralelas, ¿qué les fue aportando la experiencia del Sexteto?

--Lo que se da es básicamente comunicación y sintonías. Estar en sintonía con el otro, para poder bailar y cantar juntos. El hecho de ensamblar es algo mágico, muy agradable. Eso es muy potente cuando vamos en una dirección. Con el paso del tiempo cada uno fue haciéndose un lugar bastante específico dentro de la creación colectiva. Cada uno es como un órgano diferente en un cuerpo más grande que la suma de las partes. Se maneja de ese modo. En el caso del disco que grabamos (Jogging -2010, Los Años Luz-), hay temas que forman parte de nuestro repertorio habitual, pero la gran mayoría fueron inventados en el estudio, en el momento, sin previa comunicación -ni de tempos, ni de tonalidad, nada-.

"El hecho de ensamblar es algo mágico, muy agradable. Con el tiempo cada uno fue haciéndose un lugar específico dentro de la creación colectiva".

--En cuanto proyecto colectivo, horizontal, no deja de ser un desafío a la habitual conformación de grupos alrededor de un líder.

--Es muy difícil el balance entre dejar que salga la creatividad de uno sin tapar la de los demás; que se acompañen los momentos donde uno está cantando, por decirlo de algún modo. Fondo y figura son cosas que se dan naturalmente, o sea, melodía y acompañamiento, para no decirlo burdamente. Ese es el balance que todo el tiempo está puesto en juego. Por supuesto que hay que tener el oído atento para que pasen cosas, o sería una bola inentendible. Esto consiste mucho en hacer silencio, en saber callar un poco.

--¿Habrá un segundo disco?

--Hace rato que tenemos ganas, pero cada uno está siempre bastante ocupado. El momento cuando se dé todavía no está muy definido, pero espero que pronto podamos juntarnos a grabar de nuevo.

 

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