Acto en un nuevo aniversario del atentado a la Embajada de Israel
Veintisiete años a la espera de justicia
Familiares de las víctimas, sobrevivientes del atentado, funcionarios, diplomáticos y religiosos reclamaron el final de la impunidad y llamaron a sostener la memoria.
“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano.“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano.“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano.“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano.“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano.
“Tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, dijo el ministro Garavano. 
Imagen: Carolina Camps

Pasaron 27 años desde que un coche bomba explotó en la Embajada de Israel. En la esquina de Arroyo y Suipacha ya no están ni la legación diplomática ni los escombros que dejó el atentado del 17 de marzo de 1992, pero lo que sí sigue en pie es el pedido de justicia por los 29 fallecidos y la herida que dejó el ataque terrorista. Ayer, en un acto conmemorativo, funcionarios del Gobierno, el embajador israelí, sobrevivientes y representantes religiosos, reiteraron su reclamo contra la impunidad e hicieron un llamado a la memoria.

Los cuatro accesos a la Plaza Embajada de Israel –construida como sitio de la memoria– estaban totalmente vallados y controlados por agentes de la policía y la AFI. El operativo, habitual en estos eventos, se vio reforzado después de que la semana pasada fueran detenidos dos ciudadanos iraníes que ingresaron al país con pasaportes falsos.

A las 14.50 el sonido de la sirena dio inicio al acto. Tras un momento de silencio en memoria de las víctimas, continuó con la lectura de los nombres de los 22 fallecidos identificados. Uno a uno, los nombres eran seguidos por el murmullo de las personas que asistieron y repetían: “¡Presente!”.

Representantes de las religiones judía, católica y musulmana dirigieron rezos por la memoria de los fallecidos. La primera en tomar la palabra fue la rabina Sarina Vitas. “Nuestro reclamo es por la justicia, por la verdad, luchando contra quienes quieren sembrar el terror y paralizarnos”, afirmó. “No olvidamos ni callamos. Ejercitemos nuestra memoria para que nunca más permitamos que irrumpan sobre nuestro derecho a la vida y a la libertad”, continuó. Después de sus palabras, dirigió una plegaria de acuerdo al rito judío. A diferencia de Vitas, ni el cura Carlos White ni el Imán Marwan Gill hicieron referencia a ningún pedido de justicia, sino que centraron sus discursos y plegarias en un llamado a la unión y al respeto, independientemente de la religión o etnicidad. 

Tras los rezos, llegó el turno a los discursos. Alberto Romano, sobreviviente del atentado, habló en representación de los familiares de las víctimas y los sobrevivientes.  “Escuchamos constantemente la palabra impunidad como si fuera un mal que aqueja a otros, lo que no logramos entender como sociedad es que el otro somos nosotros mismos”, afirmó. Además, señaló que la Justicia, así como todo el arco político, tiene la responsabilidad de demostrarle al terrorismo internacional que en Argentina no todo vale. Romano, finalmente, tomó la consigna de la campaña de este nuevo aniversario cuyo lema es: “Y le contarás a tu hijo que al terrorismo lo vimos así de cerca”. Durante los últimos días se pudo ver desplegada en múltiples vallas publicitarias desparramadas por la ciudad esta frase que acompaña a una foto de los escombros de la embajada, tomada instantes después del ataque. “Y le contaras a tu hijo, para que la justicia llegue, para que los muertos puedan descansar en paz y nosotros podamos vivir sabiendo que hicimos aquello que teníamos que hacer”, continuó. “Por todo esto renuevo el pedido incansable de justicia en nombre de familiares y sobrevivientes”. 

Luego, le llegó el turno al embajador de Israel, Ilan Sztulman, quien apuntó directamente a Irán como culpable del atentado. “El fanatismo chiita (rama del islam mayoritaria en Irán) una y otra vez ha golpeado a nuestras sociedades. Quienes decidieron el lugar, el día y la hora de estos ataques aún no fueron alcanzados por la bala de la justicia. Y se esconden bajo la protección de un régimen teocrático opresor que exporta el terror como parte de su accionar”, disparó. Sztulman, además, afirmó que la lucha del terrorismo se da en los ámbitos de la cultura y la educación, además de por medio del accionar de las fuerzas de seguridad y la justicia. Por ello, celebró la ley sancionada en 2017 por el Congreso argentino que fija que la efeméride del atentado debe incorporarse en la currícula escolar en todo el país. 

El último en tomar el micrófono fue el ministro de Justicia, Germán Garavano, quien profirió palabras similares a las del embajador. “La campaña ‘Les contarás a tus hijos’ es importante para que esto no se olvide. Esto no puede quedar en el olvido y tenemos que trabajar para que esto no suceda nuevamente”, indicó. El funcionario afirmó que espera que el Congreso trate y apruebe los proyectos de juicio en ausencia presentados en la Cámara de Diputados, como parte, dijo, de la lucha contra la impunidad. Además de Garavano, estaban presentes otros representantes del gobierno nacional y del porteño. 

Después de que se colocaran ofrendas florales frente a la placa que recuerda los nombres de las víctimas identificadas, Alejandro Lerner dio cierre al acto. Entre las dos canciones que entonó –”Indulto” y “Volver a empezar”–, el cantautor se hizo eco de los discursos pronunciados durante la tarde: “El enemigo de la justicia –dijo– es el olvido”. 

Informe: Bianca Di Santi.

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